martes, 14 de junio de 2022

Diccionario del Alma (Epiglotis / Esclarecer) XLIª Entrega

Nueva entrega del "Diccionario del Alma" allí donde lo dejé con la misma paciencia y motivación de quien tiene un macro puzzle inacabado, sabedor que lo divertido está en el viaje del proceso (que inicié a finales del 2013, y que no sé cuando lo acabaré). Para quienes lo conocen, saben que éste no es un diccionario al uso, sino que describe el eco que cada palabra resuena en mi alma (en un momento concreto y determinado de mi vida, lo que son susceptibles de continua revisión, pues yo -como todos-, no soy nunca siempre igual), por lo que no están todas las palabras sino tan solo aquellas que siguen este criterio.

Epiglotis: Semáforo digestivo.

Epígrafe: Spoiler.

Epigrama: El ingenio del poeta.

Epilepsia: Tormenta cosmonerviosa.

Epiléptico, -ca: Viajero interdimensional.

Epilogar: Deshojar la esencia de algo.

Epílogo: Un último suspiro intencionado.

Episcopado: El tránsito de un pastor de dogmas.

Episcopal: 1. Un sistema más de control social. 2. La asfixiante cerrazón del fajín morado.

Episódico, -ca: Una anécdota en la línea temporal.

Episodio: La importancia de los momentos.

Epístola: El dinosaurio de la era digital.

Epistolar: Radiografiar el alma.

Epistolario: La prueba archivada de una relación.

Epitafio: La alabanza de los sin rostro.

Epitalamio: En muchos casos, un canto al principio del fin de una historia de amor.

Epitelial: Del vestir interno del cuerpo.

Epíteto: La redundancia de lo evidente.

Epítome: Un tráiler antiguo.

Época: La de uno siempre es la más relevante.

Epopeya: La mitificación de lo mundano.

Equidad: 1. El sentido de la Democracia. 2. El cáncer del Mercado.

Equidistante: El espacio de confort de los políticos.

Equidistar: El juego existencial de malabares de la persona superficial y pusilánime.

Équidos: La culturalización de los caballos y primos hermanos.

Equilátero,-ra: La perfección angular de una idea apriorística que fascina al hombre desde tiempos ancestrales.

Equilibrar: Reconciliar opuestos.

Equilibrio: El bien personal máximo a alcanzar.

Equilibrista: El trabajador con un sueldo precario.

Equino, -na: La nobleza hecha animal.

Equinoccio: La paridad en el tiempo vivido y soñado.

Equinodermos: Una estrella de mar insultada.

Equipaje: Cuanto más ligero, mejor.

Equipar: 1. Cubrir de necesidad una circunstancia. 2. Prepararse frente a un futuro.

Equiparar: Homogeneizar la singularidad.

Equipo: La fuerza de la suma de intencionalidades.

Equitación: El clasismo a través del deporte.

Equitativo, -va: Una actitud social manifestada en exclusividad en el seno familiar.

Equivalencia: El eslabón perdido en un mercado laboral en continua transformación.

Equivalente: El llanto entre niños de raza y clase social dispar.

Equivaler: La substancia olvidada de los Principios de Igualdad y Oportunidad.

Equivocación: Rasgo que nos hace humanos.

Equivocadamente: Muchos de los pensamientos pasados.

Equivocar: La ineludible lección del aprendizaje.

Equívoco, -ca: La persona de dos caras.

Era: El espacio inter puntos de inflexión.

Erario: El banquete de los políticos.

Erección: El punto de apoyo de Arquímedes del patriarcado.

Eréctil: La potencialidad de la subyugación.

Erecto, -ta: La espada de Damocles masculina.

Eremita: Una opción de vida inteligente.

Eremítico, -ca: El Filósofo.

Erguido, -da: La Autoestima, siempre.

Erguir: Constantemente, la dignidad existencial.

Erial: Las fiestas sociales superficiales.

Erigir: 1. La responsabilidad de los padres con sus hijos. 2. El deber de uno mismo con su vida,

Erisipela: Un tipo de arte bacteriano.

Erizar: La imbecilidad humana, y aún  más si cabe la de aquellos que gobiernan.

Erizo: La prevención hecha norma de vida.

Ermita: Una isla para creyentes.

Ermitaño, -ña: Una vocación frustrada, seguramente por falta de valentía personal.

Erosión: El precio de estar vivo.

Erosionar: El efecto de la convivencia entre mundos emocionales inmaduros.

Erótico, -ca: La inteligencia femenina.

Errabundo, -da: Un parado o desempleado.

Erradicar: Tantas cosas que su listado implicado una obra interminable.

Errante: Aquel que no tiene Autoridad Interna.

Errar: Estigmatización social tanto de mentes cerradas como de envidiosos.

Errata: La manifestación humanamente imperfecta del escritor.

Errático, -ca: El estudiante que tras acabar sus estudios busca trabajo en un mercado laboral escaso.

Erre: Una “r” con personalidad.

Erróneo, -ea: Permanecer en un lugar donde ya no hay que permanecer.

Error: Una prueba de la experiencia a corregir.

Eructar: La liberación del estómago.

Eructo: Parte de un lenguaje cultural.

Erudición: Un buen hábito en mal deshábito.

Erudito, -ta: Un náufrago social.

Erupción: 1. La violencia manifestada. 2. El clamor de la tierra.

Eruptivo, -va: La pobreza social.

Esbeltez: El culto obsesivo de la estética moderna.

Esbelto,-ta: La loa de la superficialidad.

Esbirro: Un ultraliberal.

Esbozar: Opinar sin pensamiento crítico.

Esbozo: El conocimiento de la masa.

Escabechar: Discriminar a antojo.

Escabeche: La vida en vinagre.

Escabechina: Lo que hace el mercado laboral con los profesionales maduros.

Escabel: La almohada de los pies.

Escabroso, -sa: La reinvención profesional.

Escabullirse: El arte de la política.

Escacharrar: Técnica markentina de la industria.

Escafandra: Traje humano de pez.

Escala: La referencia espacial del hombre.

Escalada: Un ascensor social sin atajos.

Escalador, -ra: Un tipo de rebelde gravitacional que no llego a comprender.

Escalafón: Una disposición mundana de poder.

Escalar: Disposición mental para salir fuera de la propia caja.

Escaldadura: El instante previo de la rana al percatarse que la están hirviendo.

Escaldar: Algunos pantalones cortos en verano.

Escaleno: La discusión entre las partes.

Escalera: La subida facilitada.

Escalinata: 1. Una entrada para grandes egos. 2. La extensión orgánica de un volumen con su espacio colindante.

Escalofrío: La profunda boca negra de la incertidumbre.

Escalón: La alegría de la rutina.

Escalonar: A mi edad, los desfases festivo nocturnos.

Escama: Parte nuclear de la armadura animal.

Escamocho: Aquel que vive sin vivir en él.

Escamoso, -sa: Propio de los nervios a flor de piel.

Escamotear: Ayer mismo, un móvil a un amigo.

Escamoteo: Lo que el Mercado hace con los derechos cívicos y sociales de las personas.

Escampada: Mi mente cuando escribo.

Escampar: El preludio de una nueva reflexión.

Escanciar: Una habilidad fuera de mis posibilidades.

Escandalera: Ritual nocturno de trogloditas urbanos en la plaza frente a mi casa.

Escandalizar: Ser coherente y sincero con uno mismo y frente a los demás.

Escándalo: Entretenimiento de vieja/os y pusilánimes.

Escandaloso, -sa: La ignorancia y la superficialidad generalizada.

Escandallo: El cinturón de castidad del arte gastronómico.

Escaño: Actualmente, la devaluación de la soberanía popular.

Escapada: 1. Periódicamente, siempre necesaria. 2. Proceso de reoxigenación.

Escapar: 1. La ilusión de los ilusos. 2. Un posible solo apto para rentas privilegiadas.

Escaparate: Mis escritos.

Escapatoria: Mis pensamientos.

Escape: En esta sociedad llena de obligaciones, una misión imposible.

Escapulario: Uno de tantos yugos para los creyentes.

Escaque: 1. Un espacio por conquistar o defender. 2. Un árbol en un bosque.

Escaqueado, -da: En Cataluña, el poder del Estado.

Escara: La cara de la fragilidad humana.

Escarabajear: La búsqueda de una solución a un problema.

Escarabajo: Un insecto estéticamente fascinante.

Escaramujo: La placenta de una bella flor.

Escaramuza: La reivindicación sobre la propiedad de los bebés.

Escarapela: La importancia de la afiliación.

Escarbar: Buscar algo para beneficio propio.

Escarcha: El manto del invierno.

Escarchar: Lo que los humanos hacemos con las decisiones que no se desean tomar.

Escarda: Acariciar la tierra.

Escarlata: El color del poder.

Escarlatina: Uno de los precios de salir de la placenta.

Escarmentar: El ineludible costo de la experiencia.

Escarmiento: La lección recurrente del esclavo que se cree una persona libre.

Escarnecer: 1. La plática del mal. 2. Manifestación del ultraclasismo.

Escarnio: El suicidio social ejercido por el sistema.

Escarola: Comestible solo con salsa de romesco.

Escarpia: El sustento vital de un cuadro.

Escarpín: El relax del pie.

Escasamente: La lógica sobre la sinrazón.

Escasear: El trabajo remunerado para ciertas profesiones y para ciertas edades.

Escasez: De claridad mental.

Escaso,-sa: Personas sin sesgos cognitivos.

Escatimar: Un hurto sigiloso.

Escatología: La regla general de una imperante moda vulgar.

Escayola: 1. La ilusión de la solidez. 2. Un blanqueador de fealdades.

Escena: La vida.

Escenario: La realidad.

Escénico, -ca: Cuando el despertador matinal levanta el telón del día.

Escenografía: El hábitat de cada persona.

Escepticismo: (Social) En retroceso por ausencia de un pensamiento crítico colectivo.

Escéptico,-ca: El filósofo por antonomasia.

Escisión: La Razón del fundamentalismo ideológico o religioso.

Esclarecer: Impetuosidad existencial del libre pensador.


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