jueves, 18 de noviembre de 2021

Filosofía versus la Sociedad del Lorem Ipsum

Hoy es el día internacional de la Filosofía, una ciencia mayor que, justamente por buscar la verdad última de hombre y del mundo que le rodea en su amor por la sabiduría, se encuentra menospreciada en una sociedad contemporánea excitada por sobresaturada en el estado de consciencia colectiva del Lorem Ipsum. Un par de palabras latinas populares que podemos reconocer como inicio de una larga frase que prosigue con el “(…) dolor sit  amet,  consectetur adipisicing  elit, sed  do eiusmod tempor incididunt  ut labore  et dolore magna aliqua (…)”, y que sirve como texto estándar que normalmente se usa para pruebas tipográficas, bocetos de diseño o de páginas web, previo a introducir un texto definitivo. Una frase que, para decepción de muchos, realmente no significa nada en concreto, pues su composición es el resultado de la unión de varios textos aleatorios creado por impresores hace 500 años y que ha pervivido hasta los actuales softwares de autoedición, y cuyo origen parece proceder de la obra clásica De finibus bonorum et malorum ("Sobre los fines del bien y del mal"), datada en el 45 a.C., del filósofo romano Cicerón. Es decir, el Lorum Ipsum, y su continuación, es una frase ilegible que no tiene más objetivo que rellenar vacíos de contenido. Es la expresión máxima de la vacuidad del relleno por su insignificancia en su más amplio concepto.

Pero si paramos atención a nuestro alrededor, en un mundo occidental donde la Filosofía ha sido exiliada al ostracismo del saber, el Lorum Ipsum no solo se limita a los editores de textos, sino que podemos encontrarlo ampliamente desplegado y de manera transversal, como una verdadera corriente sociológica, en múltiples facetas de la actividad del hombre de la sociedad de Mercado. De hecho, la política actual, como actividad que gestiona la res publica de nuestro modelo de organización social, se fundamenta y articula sobre los principios del Lorum Ipsum por su flagrante vacuidad e incoherente cuerpo argumental, exento de contenido lógico alguno en materia de bien social, que solo sirve para rellenar de cara a la galería el pequeño margen de espacio público cedido por el Mercado, para beneficio exclusivamente propio de una clase social tan inoperante como insustancial que únicamente persigue perpetuarse en su estatus. Mientras que el Mercado, a su vez, en su talante de gobierno mundial real que no democrático, bajo el férreo yugo de una cultura de consumo de ocio hedonista impuesta como medio de subsistencia de su naturaleza, ha elevado a la categoría de religión social la futilidad del Lorum Ipsum como estrategia zombificadora, y en consecuencia de control de masas, del ciudadano-consumidor quien de manera adoctrinada vive rellenando sus espacios vitales con contenidos tan triviales como volátiles. Y así es como el absurdo movimiento existencial del Lorum Ipsum ocupa la vida cotidiana del hombre moderno, que no sabe quién es, desconoce lo que hace, e ignora a dónde va. (Ver: La mente humana rellena los agujeros del no-saber, aunque sea con mentiras, por salud existencial).

Dicho lo cual, no es baladí afirmar que la esencia de la vigente corriente sociológica del Lorum Ipsum resulta, a todas luces, inmoral; pues priva al ser humano de su derecho natural de conocer stricto sensu y en términos epistemológicos, sabedores que sin conocimiento no hay acceso a la inteligencia y mucho menos a la sabiduría. Y, sin lugar a dudas, representa un acto social deliberado que atenta contra el desarrollo de la capacidad cognitiva del ser humano a la luz de la Lógica respecto a la esencia de la Realidad misma, tanto fenomenológica como trascendental, para regocijo de terceras mentes manipuladoras de vidas propias y ajenas. Pues el Lorum Ipsum es el arte de rellenar la existencia misma desde la vacuidad, donde el contenido está carente de significado, y el continente carente de sustanciabilidad, en el marco referencial de una dialéctica delirante donde la variable reflexiva queda descartada para proliferación de personas no-pensantes. Es por ello que no es de extrañar que, en una sociedad estructurada e inculcada en el Lorum Ipsum, la Filosofía como sistema de razonamiento reflexivo para alcanzar el Principio de Realidad representa un peligro a eliminar. Pues allí donde hay vacuidad el filósofo encuentra la causa primera y fin último de su naturaleza, y allí donde hay insustancialidad el filósofo rellena con la substancia de la Razón lógica. Quizás, el pecado imperdonable del filósofo a ojos de una sociedad enajenada no sea precisamente su capacidad de percibir la verdad última de las cosas, sino especialmente su incontenida sinceridad.  

En un lugar del mediterráneo, a 18 de noviembre de 2021

Día Mundial de la Filosofía