sábado, 2 de mayo de 2020

¿Qué es la Dignidad?


Vivimos en una era moderna cimentada sobre la Dignidad como eje vertebrador tanto de los valores como de los derechos fundamentales de nuestra sociedad, echando mano de la misma habitualmente de manera abstracta cuando éstos valores y derechos entran en conflicto con la idea inestimable de la vida digna del ser humano a título tanto individual como colectivo. Pero, aún estando en boca de todos aunque sea por pura intuición, ¿sabemos qué es la Dignidad?.

Si bien la Dignidad como concepto ha sido y es materia de amplia discusión, experimentando diversos contenidos significativos así como rasgos característicos varios a lo largo de la historia de la humanidad, dependiendo en cada momento de los valores contextuales imperantes de cada tiempo, deseo en la presente breve reflexión exponer qué considero que debe entenderse como Dignidad. Consciente, como filósofo efímero, que mi pensamiento es susceptible de ser rebatido argumentalmente e impugnado filosoficamente. Por lo que aquí expongo no tiene rango de cátedra, solo faltaría.

Dicho lo cual, y sin más preámbulos, considero que la Dignidad, más que un sentimiento o un estado emocional es, por mediación inherente de la capacidad racional del hombre, un estado de consciencia de respeto hacia uno mismo y hacia los demás, cuyo ámbito de respeto se despliega desde el derecho natural y abarca todos aquellos aspectos de la vida humana tanto tangibles como intangibles que permiten a una persona desarrollarse con plenas garantías óptimas como ser humano que vive en sociedad. Como podemos observar, ésta premisa se articula sobre cuatro ideas básicas: estado de consciencia, respeto natural, ámbito existencial tangible e intangible, y garantía del desarrollo óptimo de la vida del hombre, que requieren de una obligada justificación a modo de proposiciones:

1.-Estado de Consciencia
La Dignidad es un estado de conciencia en tanto participa la Razón como elemento fundamental, es decir que requiere de la capacidad neurocognitiva superior del hombre que le permite establecer juicios de valor previa acción reflexiva, proceso para el que se exige tanto de la formación de la inteligencia como de la formación de la voluntad, ambas facultades específicas del espíritu humano, sobre el autoconocimiento de sí mismo como del mundo al que pertenece.

2.-Respeto Natural
La Dignidad se fundamenta en el respeto natural, por basarse en el reconocimiento de la persona de ser merecedora de respeto como valor apriorístico, innato e inviolable de todo ser humano. De lo que se extrae a su vez la doble Paradoja de la Dignidad:

I.-La Dignidad de la persona existe aun no dependiendo del reconocimiento, pues todo ser humano es digno por Ser.

II.-La Dignidad de la persona existe aun no dependiendo del estado de conciencia, pues todo ser humano aún sin consciencia por ausencia o alteración de la misma, como puedan ser bebés, niños, discapacitados psíquicos, dementes, comatosos, u otras posibles patologías psicoemocionales, son dignos por ser asimismo seres humanos.

3.-Ámbito Existencial Tangible e Intangible
La Dignidad se extiende tanto sobre el ámbito existencial tangible como intangible del ser humano, que es lo mismo que decir sobre el conjunto de experiencias humanas, tanto en ideas como en formas, que permiten a una persona desarrollarse como ser humano. Donde el ámbito existencial tangible abarca todos aquellos medios y recursos necesarios para la vida humana, como puedan ser la vivienda, los alimentos, el trabajo, los recursos energéticos, la educación, la sanidad o la justicia, entre otros. Así como el ámbito existencial intangible abarca el conjunto de valores morales universales sobre los que se fundamentan y despliegan, bajo la lógica humanista, los medios y recursos propios del ámbito tangible anteriormente mencionados.

4.-Garantía del Desarrollo Óptimo de la Vida del Hombre
Y por último, la Dignidad como acción y efecto solo existe en tanto y cuanto es garantía del desarrollo óptimo de la vida del hombre. Un axioma que tiene una doble dimensión personal y social. Ya que a nivel personal, la Dignidad Es no solo por derecho natural innato del ser humano, sino que en la praxis de dicho atributo inherente el individuo vive su existencia desde un estado de bienestar personal en términos de calidad psicoemocional y física o material, que le permite autopercibir una vida subjetiva de autorealización. Mientras que a nivel social, la Dignidad Es por tanto el sistema político de organización establecido en una sociedad garantiza el bienestar personal objetivo de sus conciudadanos a título individual como seres sociales.

Una naturaleza tetradimensional de la Dignidad que, como hemos podido observar, conforma un corpus indivisible para la noción intelectual del hombre moderno, y que sin la concurrencia simultánea de todos sus elementos no puede establecerse la Dignidad ni como idea ni como forma. La suma de las características de la cual nos permite concluir, a la luz de la Lógica, que la Dignidad es un valor universal del hombre, concebible como piedra angular del resto de valores universales, y como tal debe observarse y ser tratado. Fiat lux!



Nota: Para artículos de reflexión sobre filosofía contemporánea del autor se puede acceder online a la recopilación del glosario de términos del Vademécum del ser humano