domingo, 12 de abril de 2020

Diccionario del Alma (Entelequia / Epifanía) XLª Entrega

Nueva entrega del "Diccionario del Alma" allí donde lo dejé con la misma paciencia y motivación de quien tiene un macro puzzle inacabado, sabedor que lo divertido está en el viaje del proceso (que inicié a finales del 2013, y que no sé cuando lo acabaré). Para quienes lo conocen, saben que éste no es un diccionario al uso, sino que describe el eco que cada palabra resuena en mi alma (en un momento concreto y determinado de mi vida, lo que son susceptibles de continua revisión, pues yo -como todos-, no soy nunca siempre igual), por lo que no están todas las palabras sino tan solo aquellas que siguen este criterio.


Entelequia: Un mundo exento de sufrimiento.
Entendedor, -ra: Aquel que se ha preparado para intentar entender.
Entender: Sólo Sócrates, quién solo sabía que no sabía nada.
Entendimiento: Una percepción subjetiva condicionada a la verdad humana.
Entenebrecer: El preludio de una tormenta.
Enteramente: La vida, y lo que contiene, no; por supuesto.
Enterar: Acción que a menudo requiere de enésimas reiteraciones, sin que ello asegure el éxito.
Entercarse: 1. Actitud recíproca de la Razón frente a la estupidez y de la estupidez frente a la Razón. 2. La humanidad en destruir el futuro de la propia especie.
Entereza: 1. La que muestran los padres frente al dolor emocional de castigar a los hijos para su bien. 2. La conducta del filósofo de filosofar libremente aun sin reconocimiento social alguno.
Enternecedor,-ra: La inocencia de los niños y la bondad de los animales.
Enternecer: Una caricia para el alma.
Entero,-ra: Una ilusión de parte.
Enterrador: Un cenizo.
Enterramiento: Un ritual del fin de una historia.
Enterrar: Ya sean circunstancias, cosas o seres queridos, si no es desde la aceptación, siempre resulta en falso.
Entibiar: Por salud emocional y trascendencia personal, las pasiones instintivas.
Entidad: Todo aquello que Es y existe.
Entierro: El último adiós a los que fueron vivos.
Entintar: Los errores del pasado.
Entoldar: Jugar al escondite con el clima.
Entomología: Una ciencia tan pequeña como infinita.
Entonación: El estado de la emoción.
Entonado, -da: Los pájaros, por excelencia.
Entonar: Hablar con intención premeditada.
Entonces: El momento justo de los acontecimientos.
Entontecer: Desde hace años, la televisión.
Entorchado: Un código castrense.
Entornar: Hábito cotidiano con la ventana del despacho.
Entorpecer: Por norma general, estratagema del egoísta.
Entorpecimiento: Habitualmente la política para el desarrollo social.
Entrada: Puerta giratoria de la salida.
Entreambos, -as: Un trabajo en equipo.
Entrampar: La economía en la cultura del consumismo.
Entrante: En su cantidad justa para no quitarse las ganas.
Entraña: La verdad de la Razón.
Entrañable: La estima de los seres queridos.
Entrañar: Lo que las dificultades a la vida mundana.
Entrar: Primero hay que saber a dónde y para qué.
Entre: A todas horas, toda decisión personal entre las opciones extremas.
Entreabrir: La medida precavida tanto del cauteloso como del temeroso.
Entreacto: Historia personal que trascurre entre las dos grandes escenas del nacimiento y la muerte.
Entrecano,-na: Servidor.
Entrecavar: La previsibilidad de un entierro provisional.
Entrecejo: Las alas de mi alma.
Entrecortar: Los ruidos molestos en clase.
Entrecruzar: Provocar una plusvalía existencial.
Entredicho: Cualquier chisme gratuito, y aún más malintencionado.
Entrega: Si es sentimental, debe ser sin condiciones.
Entregar: Cambiar o compartir la titularidad.
Entrelazar: Dinámica natural del pensamiento creativo.
Entremés: Un entretenimiento de la expectación.
Entremeter: (se) Un mal hábito excesivamente común que nunca llegaré a entender.
Entremetido,-da: Dígase sin contemplaciones de un mal educado.
Entremezclar: 1. Acción necesaria para una buena ensalada o un buen plato de pasta. 2. Vocación de las grandes civilizaciones.
Entrenador, -ra: Un tutor de la praxis.
Entrenar: 1. La práctica que pretende llegar a maestría. 2. La suma de los factores de la motivación, el compromiso y la constancia.
Entrenudo: El libre albedrío entre los sueños y las obligaciones.
Entreoír: Cualquier conversación en medio de un gentío de tonos graves.
Entreoscuro, -ra: La mayoría de comerciantes, vendan sueños, servicios o utensilios.
Entrepiernas: La delicadeza a proteger.
Entresacar: De todas las ideas, la más adecuada para el momento.
Entresuelo: Un liante de la numeración de las plantas de un edificio.
Entresurco: El respiro entre huellas.
Entretalla: Una forma incompleta.
Entretallar: Esculpir a medias.
Entretanto: El quehacer predilecto de la mente.
Entretejer: Crear una densidad corpórea.
Entretela: Aquello que no se ve, pero que está y condiciona.
Entretener: La política del circo para el pueblo.
Entretenido, -da: Estrategia del capitalismo sobre la clase trabajadora para que no se rebele.
Entretenimiento: El consumismo hedonista.
Entretiempo: La homogeneización de las estaciones climáticas.
Entrever: Los instrumentos de control interesado sobre la masa.
Entrevía: La incógnita de un espacio de seguridad por emergencia.
Entrevista: Muy pocas he conocido que puedan considerarse como inteligentes.
Entrevistarse: Un anhelo del trabajador en paro contemporáneo en un escaso mundo laboral dirigido por algoritmos asépticos.
Entristecer: La desvaloración social frente al mérito.
Entroncamiento: El político mediocre a su silla pública.
Entronizar: En esta sociedad, al más tonto por guapo o simpático.
Entuerto: Con demasiada facilidad, efecto del mal periodismo.
Entumecer: El brazo mientras duermo.
Entumecimiento: Estado de la mente propia de una vida superficial por regalada.
Entumirse: Mi atención e interés ante conversaciones someras.
Enturbiamiento: El trabajo sin capacidad de sustento vital.
Enturbiar: La desigualdad social.
Entusiasmador,-ra: Un payaso de salón.
Entusiasmar: El desarrollo reflexivo de una idea.
Entusiasmo: Siempre en su justa medida, menos para los niños y jóvenes.
Entusiasta: A la par, un optimista o un iluso.
Enumeración: Manifestación formal de la Lógica.
Enumerar: Una adicción personal.
Enunciado: 1. Todo aquello que requiere de una explicación. 2. Lo que uno dice que es por Ser o Hacer, a falta de ser desarrollado.
Enunciar: Otra manera de llamar a una puerta.
Envainar: Guardar la pipa en su funda o cerrar el ordenador de un escritor.
Envalentonar: A menudo, ánimos de valentía que se infunden a otros para enfrentarse a un peligro desde la seguridad de la distancia.
Envanecer: El éxito para aquel que no se lo merece.
Envanecimiento: El vicio tan anhelado como inconfesable del hombre social.
Envasar: La criogénesis.
Envase: Los límites de un microuniverso.
Envejecer: 1. Para cierta filosofía social moderna, un delito. 2. Para el hombre, se mire como se mire, una putada. 3. Para la humanidad en su conjunto, un activo de valor.
Envejecimiento: La proximidad de una singularidad a la linea final de sucesos.
Envenenador,-ra: Tanto una comida basura como una relación tóxica.
Envenenamiento: Estado de alteración y deterioro del equilibrio personal.
Envenenar: Un acto deliberado de anteponer el interés personal sobre el bien ajeno.
Enverdecer: La Naturaleza en ausencia de la actividad humana.
Envergadura: La distancia social que difiere entre la Razón y la sinrazón.
Envergar: Volar en el cielo del mar.
Envés: La otra cara de la moneda de la vida cotidiana.
Enviado: Un mandado cuyo interés, más allá de su capacidad, es el mensaje que porta.
Enviar: Ejercer de fuerza cinética.
Enviciar: Las películas, programas, músicas y juegos antivirtuosos a los jóvenes.
Envidia: 1. Rasgo característico del adn humano. 2. Deporte nacional de España.
Envidiable: La felicidad intrínseca.
Envidiar: Propio de acomplejados sin vida interior.
Envidioso, -sa: Un pobre hombre potencialmente peligroso.
Envilecer: La falta de amor sazonada con rabia.
Envilecimiento: La injusticia social.
Envío: La voluntad primera del Big Bang.
Envirotado, -da: El prepotente sobre su entorno.
Envite: El hombre contra sí mismo.
Enviudar: Un agujero negro.
Envoltorio: El velo misterioso de la mundacidad.
Envoltura: La placenta, la piel, la familia, la ropa, la cultura, la sociedad, etc, y así hasta el infinito.
Envolvente: Un limitador de movimientos o una protección, según cada cual.
Envolver: 1. Dar sentido a lo que ya tiene sentido por sí mismo. 2. La percepción de la fragilidad.
Enyesar: La epidermis de un hábitat humano.
Enzarzar: Los políticos irresponsables con su pueblo.
Enzurronar: Las inteligencias múltiples en un sistema cultural uninteligente.
Eñe: Símbolo identitario del orgullo español.
Épica: De lo que carece la Política y el Mercado.
Epicarpio: La piel de la naranja de toda la vida.
Epiceno: La personas a los hombres y mujeres.
Épico, -ca: Los sanitarios en la crisis de la pandemia del coronavirus.
Epicúreo, -ea: Prácticamente todo ciudadano de las sociedades modernas.
Epidemia: Una catástrofe social de dimensiones bíblicas cuando se convierte en pandemia.
Epidémico, -ca: El maldito coronavirus.
Epidermis: La piel del cuerpo emocional.
Epifanía: Cada nuevo amanecer.


Última entrada: Enero / Ente XXXIX Entrega