martes, 17 de marzo de 2020

Diccionario del Alma (Ea! / Emancipación) XXXVIª Entrega

Nueva entrega del "Diccionario del Alma" allí donde lo dejé con la misma paciencia y motivación de quien tiene un macro puzzle inacabado, sabedor que lo divertido está en el viaje del proceso (que inicié a finales del 2013, y que no sé cuando lo acabaré). Para quienes lo conocen, saben que éste no es un diccionario al uso, sino que describe el eco que cada palabra resuena en mi alma (en un momento concreto y determinado de mi vida, lo que son susceptibles de continua revisión, pues yo -como todos-, no soy nunca siempre igual), por lo que no están todas las palabras sino tan solo aquellas que siguen este criterio.


Ea!: Otra vez más, vamos allá!
Ebanista: Un alquimista de la madera.
Ebanistería: Un estudio de arquitectura orgánica.
Ébano: La suave dureza de la oscuridad.
Ebonita: Un material natural del infierno.
Ebriedad: Estado habitual de la sociedad de consumo.
Ebrio, -ia: Un alterador social de la consciencia.
Ebullición: Efecto producido por el intento de pensar por parte de un encefalograma plano.
Ebúrneo, -ea: Una joya de sangre.
Eclecticismo: La chispa del pensamiento innovador.
Ecléctico, -ca: Un filósofo efímero.
Eclesiástico, -ca: Un funambulista de la Razón.
Eclipsar: Un éxito puntual.
Eclipse: El recordatorio del mundo humano de las sombras.
Eco: El egocentrismo de un sonido que no consigue la inmortalidad.
Economato: Una central de ventas con sensibilidad social.
Economía: Una disciplina filosófica de vida poliédrica.
Económico,-ca: Una medida relativa sujeta al sistema de referencias.
Economista: Un tarotista que tira cartas estadísticas.
Economizar: La urticaria del capitalismo.
Ecónomo: Un ocupa de Dios.
Ecuación: El cáliz sagrado de los derechos sociales.
Ecuador: El equilibrio entre los opuestos de una misma naturaleza.
Ecuánime: La Razón pura, a la que pocos acceden.
Ecuanimidad: Un alegato, se mire por donde se mire, siempre de parte.
Ecuatoriano, -na: Un eco precolombino.
Ecuestre: Una hermandad de equinos o de aquellos que los montan.
Ecuménico, -ca: La substancia de la humanidad sobre su accidentalidad racial.
Eczema: Una alteración emocional.
Echar: Una invasión premeditada.
Edad: 1. Un elemento indiferente que acaba cogiendo relevancia. 2. La barrera insalvable del viaje al pasado.
Edema: El atasco de las tuberías orgánicas.
Edén: Un imaginario siempre revisable por imperfecto.
Edición: Un parto.
Edicto: 1. Una orden hecha ley. 2. La imposición del bien público sobre el bien privado.
Edículo: Un confesionario religioso.
Edificación: La densa solidez de la geometría.
Edificante: El culto a la cultura clásica.
Edificar: Construir una realidad opcional.
Edificio: Enjambre humano.
Edil: Generalmente un chapero oportunista.
Editar: Lanzar mensajes embotellados en el vasto océano de los libros.
Editor,-ra: Un director de orquesta de obras de autores sin derechos.
Editorial: Una fábrica de churros que acaban desperdiciándose. 
Edredón: 1. Una manta de aire. 2. La ligereza del abrigo nocturno.
Educación: Un derecho, una obligación y una necesidad.
Educado, -da: Un ciudadano pata negra.
Educador, -ra: Un profesional menospreciado por la incineradora social que hace dinero de la basura.
Educando, -da: Un alumno aplicado.
Educar: Una responsabilidad.
Educativo, -va: Todo aquello relacionado con los valores morales apriorísticos de corte humanista.
Efectista: Los showman incultos que hacen carrera en la pantalla.
Efectividad: Hacer lo que se debe cuando se debe.
Efectivo, -va: La disciplina social por imposición legal.
Efecto: La filo relación de la causa.
Efectuar: Pasar del dicho al hecho.
Efemérides: Alarmas recordatorias en la memoria colectiva.
Eferente: Un mensaje biológico.
Efervescencia: Mi mente de filósofo.
Efervescente: 1. Un medicamento antigripal de juventud. 2. Aún, en plena opulencia de la sociedad desarrollada, el hambre en el mundo.
Eficacia: La correlación entre la idea y la forma.
Eficaz: El café de buena mañana.
Eficiente: Los robots, para desgracia de la imperfección humana.
Efigie: La inmortalidad de unas facciones mortales.
Efímero,-ra: Mi filosofía, por ser filosofía y humana.
Efluvio: El olor del pan recién hecho en casa.
Efusión: La bienvenida de una mascota.
Efusivo, -va: Mi hija Ariadna.
Égida: La intimidad de mi despacho.
Egipcio, -ia: El eslabón perdido del misterio de la civilización.
Égloga: Una idealización versada.
Egoísmo: La máxima del capitalismo.
Egoísta: 1. Un individualista ombligocentrista. 2. La plaga devastadora de la Democracia.
Egregio, -ia: En la actualidad, una banalización de la mediocridad y el fanfarroneo investido en ilustre por la caja tonta.
¡eh!: ¿Perdona?
Eje: La templanza interior.
Ejecución: Un acontecimiento de facto.
Ejecutante: Una correa de transmisión.
Ejecutar: Un acto de decisión, con independencia de su valentía o consciencia del hecho ejecutado.
Ejecutivo, -va: Una persona gris que ha hecho de la moralina su filosofía de vida.
Ejecutoria: Una prescripción jurídica.
Ejemplar: La responsabilidad como manifestación de la voluntad propia.
Ejemplificar: Las demostraciones de amor sobre las recriminaciones destructivas.
Ejemplo: Un comodín pedagógico.
Ejercer: Poner a disposición público un conocimiento y una experiencia previa adquirida.
Ejercicio: Una puesta a punto intelectual o física.
Ejercitante: La motivación sobre la pereza.
Ejercitar: Sobreponerse a los vicios capitales.
Ejército: La defensa corpórea de unos valores colectivos.
El: Un identificador de un referente conocido.
Él: El no-Yo.
Elaboración: Cualquier actividad humana.
Elaborar: Un acto de transformación predeterminada.
Elasticidad: Una característica perdida ya hace tiempo.
Elástico,-ca: Los practicantes de yoga.
Elección: La historia de la vida.
Electivo, -va: Sujeto seleccionado por el secretismo de la dictadura de los partidos políticos.
Electo: Generalmente un navajero de pasillos o un chupaculos de despacho premiado.
Elector, -ra: El dedo reflejo periódico de la democracia pseudoreal.
Electoral: Un guateque que suele acabar en decepción.
Electricidad: La utilidad del Universo invisible.
Electricista: Un chispas de botiquín.
Eléctrico, -ca: El cerebro humano.
Electrificar: Unir mediante electrones exaltados.
Electrizar: El eco de Víctor Frankenstein de otorgar vida a lo inanimado.
Electrocutar: Una variable de barbacoa al punto.
Electrodo: Un estrechamanos electrificante.
Electrógeno: El sabor petrolífero de la electricidad.
Electroimán: Una atracción eléctrica.
Electrólisis: Un divorcio por causas de fuerza mayor.
Electrólito: El divorciado por electrólisis.
Electrómetro: Un facultativo chisposo.
Electrón: El pesimista, por negativo, de toda familia atómica.
Electrónico, -ca: Los cimientos de la realidad contemporánea.
Electroquímica: El determinismo de la consciencia humana.
Electroscopio: Un ojo disparado hacia el firmamento.
Electrostático, -ca: En la ropa, un incordio.
Elefante,-ta: Un animal sensible digno de respetar y proteger de la barbarie del hombre.
Elefantiasis: Una monstruosidad del caos fisiológico.
Elegancia: Un porte personal escaso.
Elegante: Una condición devaluada por influencers de moda sin pizca de gusto.
Elegía: Una poesía que llora.
Elegíaco, -ca: Si tuviera que elegir, la matanza de un animal por ocio o el desamparo de un refugiado en tierra de nunca jamás.
Elegido, -da: Un golpe de suerte o de mala suerte, según cada circunstancia.
Elegir: Un lujo.
Elemental: La defensa de la dignidad de la vida humana.
Elemento: Más una habilidad acorde al mismo es igual a un genio.
Elenco: Pocos hay que me interesen por sus cualidades.
Elevación: Acción innata de un intelecto desarrollado.
Elevado, -da: La búsqueda de los valores universales apriorísticos.
Elevador, -ra: Un buen tema de reflexión, un buen libro, una buena música, una buena gastronomía o una buena compañía, ya sea acompañados entre sí o por separado.
Elevar: Una habilidad rara por escasa.
Elidir: Un atajo lingüístico.
Eliminación: El fin radical de la guerra contra la pandemia del coronavirus.
Eliminar: Reprogramar las coordenadas del espacio, y con él las estructuras de la realidad.
Elipse: Una pelota de tenis aplastada por el pié.
Elipsis: Se sobreentiende, ¿no?
Elíptico, -ca: La curva de la felicidad de la esfera.
Elíseo, -ea: Un lugar inexistente.
Elisión: El ajuste de cuentas entre dos vocales gemelas.
Élitro: La armadura de las fuerzas aéreas insectívoras.
Elixir: Filosofar y, a veces, una buena copa de coñac.
Elocución: Un arte clásico desprestigiado por la clase política.
Elocuencia: A menudo un sustituto efectivo de la inteligencia.
Elocuente: Un encantador de serpientes egocéntrico.
Elogiar: Una virtud desterrada por la envidia.
Elogio: En sociedad, prácticamente nunca es sincero.
Elucidar: Prefiero dilucidar.
Eludir: Un deporte nacional.
Ella: Solo hay una.
Elle: Una ele con carácter.
Ello: Lo innombrable.
Ellos, -as: 1. El Yo de los otros. 2. La distancia prudencial a mantener dentro del nosotros.
Emanación: Efecto por el que pequeños productivos salen de las fábricas docentes.
Emanar: Autofragmentarse.
Emancipación: Un picor de juventud que, mal resuelto, puede alargarse hasta la madurez.