jueves, 20 de febrero de 2020

Diccionario del Alma (Diagrama / Discusión) XXXIIIª Entrega

Nueva entrega del "Diccionario del Alma" allí donde lo dejé con la misma paciencia y motivación de quien tiene un macro puzzle inacabado, sabedor que lo divertido está en el viaje del proceso (que inicié a finales del 2013, y que no sé cuando lo acabaré). Para quienes lo conocen, saben que éste no es un diccionario al uso, sino que describe el eco que cada palabra resuena en mi alma (en un momento concreto y determinado de mi vida, lo que son susceptibles de continua revisión, pues yo -como todos-, no soy nunca siempre igual), por lo que no están todas las palabras sino tan solo aquellas que siguen este criterio.


Diagrama: El rostro simbólico de la lógica.
Dialéctico, -ca: El profesional liberal en el Mercado.
Dialecto: El confinamiento de la lengua.
Diálisis: El divorcio por terceros de las sustancias.
Diálogo: Mayoritariamente de besugos.
Diamante: 1. La fuerza irresistible de la brillantez sobre los humanos. 2. El valor de la tenacidad.
Diamantino, -na: La sonrisa facial sincera.
Diametral: El hilo invisible entre la vida y la muerte.
Diámetro: Un camino sin curvas.
Diana: El bolsillo de los consumidores.
Diantre: El clamor del interrogante.
Diapasón: El tímpano musical de los sordos.
Diapositiva: Cualquier valor universal en la gran cueva de Platón.
Diariamente: Un hábito fruto de una práctica reiterada.
Diario, -ia: El tiempo extra de la muerte.
Diarrea: El cabreo del estómago.
Diástole: 1. El corazón expirando. 2. La relajación de la vida.
Diatriba: La quiebra de la paciencia.
Dibujante: Un artesano vocacional de los volúmenes en dos dimensiones.
Dibujar: Observar e imaginar.
Dibujo: Un acto de magia.
Dicción: La mecánica del habla.
Diccionario: Un manual de consensos.
Diciembre: Mi mes natal.
Dicotiledóneo,-ea: Una planta de raza.
Dicotomía: La raíz de la inestabilidad humana.
Dictado: Una imposición.
Dictador: A veces, una necesidad social.
Dictadura: La imposición de la fuerza sobre la razón.
Dictamen: Un juicio de valor más.
Dictaminar: La apología de los medios de comunicación y la publicidad comercial.
Dictar: Someter.
Dictatorial: El capitalismo o el comunismo sin prejuicios.
Dicterio: Un menosprecio culto.
Dicha: Un estado escurridizo.
Dicharachero, -ra: El efecto del relax vital.
Dicharacho: La marca personal de los chistosos.
Dicho: Una creencia elevada a cátedra.
Dichoso, -sa: Persona agradecida circunstancialmente.
Didáctico,-ca: La imaginación.
Diecinueve: El salón de la inexperiencia que se siente experta.
Diecinueveano,-va: El fin de una década.
Dieciocho: Una meta convertida en posición de salida.
Dieciséis: La madurez prematura.
Diecisiete: La parrilla de salida.
Diedro: Familia geométrica de mi cartera.
Diente: 1. El valor de la utilidad. 2. La fragilidad de lo duro. 3. El tesoro de los mayores. 4. La estética del alma.
Diéresis: La corona del rey de la fiesta.
Diestra: El lado predilecto de Dios.
Diestramente: Nacido para ello.
Diestro, -tra: Un acto reflejo cerebral o una culturalización del cerebro.
Dieta: Una pesadilla.
Dietario: Un notario de la cotidianidad.
Diez: Una aureola social.
Diezmar: Sea natural o artificial, una criba.
Diezmo: Un porcentaje largamente sobrepasado por las políticas impositivas actuales.
Difamación: El parapeto social de los ruines.
Difamador, -ra: Un mentiroso doloso.
Difamante: Los juicios de valor sin verificación.
Difamar: La huida hacia delante del mezquino.
Diferencia: La riqueza de la diversidad.
Diferencial: La personalidad.
Diferenciar: Poner las cosas en su justa medida y valor.
Diferente: Una pieza fuera de su lugar.
Diferir: El profundizar sobre las cosas.
Difícil: Superarse a si mismo.
Dificultad: Aprender inglés.
Dificultar: Toda aquella vía alternativa a los cánones establecidos.
Dificultoso, -sa: Ganarse la vida en un mundo sobrepoblado y profundamente competitivo.
Difteria: Un estrangulador.
Difundir: Un acto de rebeldía.
Difunto, -ta: Persona que ya no tiene problemas.
Difusión: En manos del poder, un virus.
Difuso,-sa: El mañana.
Digerible: La monotonía.
Digerir: Resistencia estomacal.
Digestión: Un acto mecánico de transitar por la vida.
Digestivo,-va: Los pequeños placeres del alma.
Digital: Un corsé existencial invisible.
Dígito: El átomo de la realidad tecnológica.
Dignarse: Una obligación social.
Dignatario: Un buzón andante de adulaciones.
Dignidad: Un derecho natural inalienable.
Dignificar: La autorealización.
Digno, -na: Toda persona en su justo contexto.
Digresión: Gravedad egocentrista.
Dije: Todo pensamiento sujeto a replanteamiento.
Dilación: La consumación de los sueños.
Dilapidar: Enfermedad consumista.
Dilatación: El espacio constituido por la vida.
Dilatado, -da: La clase trabajadora pobre.
Dilatar: Dinámica de supervivencia de los políticos.
Dilatorio, -ia: La justicia social.
Dilecto,-ta: El amor focalizado.
Dilema: La pregunta del sabio.
Diletante: El humanista clásico.
Diligencia: Brilla por su ausencia.
Diligente: Rara avis.
Dilucidar: La obsesión del filósofo.
Dilución: El individuo en la sociedad.
Diluir: El propósito del sistema.
Diluviar: Una mala gestión emocional de la Naturaleza.
Diluvio: Examen de la consistencia de la obra humana.
Dimanar: Los hijos de los padres, los padres de la sociedad, y la sociedad de la cultura.
Dimensión: Una realidad posible.
Dimes y diretes: Un juego de chafarderos.
Diminutivo, -va: La cariñosa caricia del lenguaje.
Diminuto, -ta: Una percepción relativa.
Dimisión: Una salida por la puerta de atrás.
Dimisionario,-ia: Persona que se ve superada por causas de fuerza mayor.
Dimitir: Un fin de capítulo.
Dinamarca: Un país de otra cultura.
Dinamarqués, -sa: Un vikingo europeizado.
Dinámico, -ca: La energía vital empujando.
Dinamismo: La evolución robótica.
Dinamita: La tasa de desempleo.
Dínamo: El cuerpo humano.
Dinamómetro: El PIB nacional.
Dinasta: Un apadrinado.
Dinastía: El privilegio de la cuna.
Dineral: El coste de la vida.
Dinero: Una medida de control de los ricos.
Dintel: Parte de la jerarquización arquitectónica.
Diocesano,-na: Un plebeyo del obispado.
Diócesis: La iglesización del viejo imperio romano.
Dioptría: Un dolor de cabeza.
Diorama: La realidad humana dentro de la realidad humana.
Dios: 1. Un ente ausente. 2. El mayor imaginario nunca creado por el hombre. 3. Un instrumento artificial de control de masas.
Diosa: Nuestras madres y mujeres.
Diploma: Un papel mojado en la gran noria de la vida.
Diplomacia: La hipocresía con modales.
Diplomático, -ca: Un falso refinado.
Dipsomaniáco, -ca: 1. Un alcohólico de toda la vida. 2. Persona débil y/o enferma.
Díptero: La armonía de la paridad.
Diptera: Una familia de cojoneros.
Díptico: Un espacio tríplemente rentabilizado.
Diptongo: Una vocal transilábica.
Diputación: La sombra próxima del poder.
Diputado,-da: Un vividor a cuenta ajena.
Dique: 1. La fortaleza de la densidad. 2. Los límites del reino de Neptuno.
Dirección: 1. Una opción. 2. Un ubicador. 3. Una cabeza.
Directivo, -va: 1. Un lobo para el hombre. 2. Una oveja para el Mercado.
Directo, -ta: El camino más corto y liberador.
Director, -ra: Un hilandero.
Directriz: Antiguamente, los valores morales. Hoy, el marketing.
Dirigente: Un puesto que se otorga a cualquiera.
Dirigible: Una bombona de gas con alas y volante.
Dirigir: Compartir una visión.
Dirimente: El filósofo en su intimidad.
Dirimir: Una acción mal vista en una sociedad superficial.
Discernimiento: Buscar la verdad substancial de las cosas.
Discernir: Hábito de las personas de Razón.
Disciplina: Conducta adquirida mediante la práctica.
Disciplinar: 1. Valorar la cultura del esfuerzo. 2. Si no es desde la razón, no me interesa.
Disciplinario, -ia: Una acción correctora a tiempo.
Discípulo,-la: El hombre frente a la maestría de la vida.
Disco: 1. La esencia geométrica del cosmos . 2. La realización de la filosofía pitagórica.
Discóbolo: La belleza del movimiento de las formas.
Díscolo,-la: El pensador.
Disconformidad: Un estado de salubridad psicoemocional en una sociedad enferma.
Discontinuidad: La constante existencial jugando a historias posibles.
Discontinuo, -ua: La narrativa vital personal.
Discordancia: El nodo entre opuestos.
Discordante: El libre Mercado frente a la Democracia, y viceversa.
Discordar: Media humanidad versus la otra media, y ésta con su propia media, y así en una sucesión periódica infinita.
Discorde: Muchas veces, yo conmigo mismo.
Discordia: Un tira y afloja de intereses partidistas.
Discreción: La explotación tercermundista del primer mundo consumista.
Discrecional: La capacidad individual de soñar.
Discrepancia: Cualquier contraste de opiniones intergeneracional, intersocial e intercultural.
Discrepar: Un ejercicio saludable que, a medida que se sube en clases sociales, se está perdiendo por prohibición táctica.
Discreto, -ta: El pobre en una sociedad de opulencia.
Discriminación: El algoritmo negativo de los círculos sociales establecidos.
Discriminar: Proteger el valor de un activo.
Disculpa: Una conducta olvidada.
Disculpar: (-se) Romper el ombligocentrismo.
Discurrir: La posición móvil de la vida.
Discursear: Un tipo de oratoria sin sustancia.
Discurso: Un autojaleamiento en voz alta.
Discusión: 1. Choque de razones donde raras veces la razón tiene Razón. 2. El pulso perdido de la razón consensuada. 3. Batalla que solo se gana buscando la paz, no la razón.