lunes, 7 de enero de 2019

Diccionario del Alma (Dable / delatar) XXVIª Entrega

Nueva entrega del "Diccionario del Alma" allí donde lo dejé con la misma paciencia y motivación de quien tiene un macro puzzle inacabado, sabedor que lo divertido está en el viaje del proceso (que inicié a finales del 2013, y que no sé cuando lo acabaré). Para quienes lo conocen, saben que éste no es un diccionario al uso, sino que describe el eco que cada palabra resuena en mi alma (en un momento concreto y determinado de mi vida, lo que son susceptibles de continua revisión, pues yo -como todos-, no soy nunca siempre igual), por lo que no están todas las palabras sino tan solo aquellas que siguen este criterio.


Dable: Un futuro eligible.
Dáctilo: Punto y a parte poético.
Dactilografía: El sorfeo de la escritura.
Dactilógrafo, -fa: Maquinista de las letras.
Dactiloscopia: Arte de coleccionar sellos humanos.
Dádiva: Un afecto material.
Dadivoso, -sa: Conducta detallista que suele esconder carencias emocionales.
Dado: El lenguaje del azar.
Dador, -ra: El que tiene.
Dalia: La exuberancia del pétalo.
Dálmata: Una vaca que ladra.
Dalmática: La contradicción de la humildad cristiana.
Daltonismo: La evidencia de la infiable percepción humana.
Dama: El género elevado a estatus social.
Damajuana: 1. La botella de campo. 2. Opulencia rústica.
Damasco: Zona franca de civilizaciones.
Damasquino, -na: Lujo utilitario.
Damisela: El refinamiento de la inocencia.
Damnificado: Los parados.
Damnificar: Hacer sufrir.
Dandi: Un conocido que tengo en mente.
Danés,-sa: Un vikingo moderno.
Dante: El viajero de los infiernos.
Dantesco, -ca: La guerra santa musulmana.
Danza: Coreografía anatómica.
Danzante: El oportunista y el interesado.
Danzar: Liberar el cuerpo.
Dañable: La fragilidad humana.
Dañado, -da: El sistema social.
Dañar: Acción deliberada con el fin de crear disfuncionalidad.
Dañino, -na: La mente hueca.
Daño: La colisión de una idea con la intransigencia.
Dañoso, -sa: Una educación rígida.
Dar: 1. Un acto de generosidad. 2. Transferir una propiedad que la vida nos ha cedido en depósito.
Dardo: Un enfoque con agudeza.
Dársena: El mar en zona de descanso.
Darvinismo: Una teoría incompleta.
Data: La señal cronológica de una singularidad.
Datar: Medir la eternidad.
Dátil: La golosina navideña de mi madre.
Dativo,-va: Una indirecta de la lengua.
Dato: Píldora rellena de información.
De: El susurro de un chivato.
Deambular: Caminar sin brújula.
Deambulatorio: Un hospitalillo.
Debajo: Una posición muy cómoda.
Debate: Duelo de discursos.
Debatir: Eufemismo de monólogo de sordos.
Debe: El saldo negativo del haber.
Deber: La otra cara del derecho.
Debidamente: En los tiempos que corren, casi una excentricidad.
Debido, -da: La razón de la causa.
Débil: El inadaptado.
Debilidad: El comportamiento educado mal entendido.
Debilitar: El hedonismo.
Débito: Una resta social.
Década: Un parpadeo.
Decadencia: El principio del fin de una etapa.
Decadente: La cultura occidental.
Decaer: El cuerpo humano desde que nace.
Decágono: Un círculo facetado.
Decagramo: Un puñado de masa.
Decaído, -da: La vieja Europa.
Decaimiento: La soberbia hormonal en el umbral de la madurez.
Decalitro: Casi un Salmanazar.
Decálogo: Un cinturón social.
Decámetro: El abismo de la cercanía.
Decanato: El club de las relaciones sociales universitarias.
Decano: La alta sociedad facultativa.
Decantación: La equidad de las leyes naturales.
Decantar: Proveer a la carencia.
Decapitación: Segar los valores humanos.
Decapitar: Una monstruosidad.
Decasílabo, -ba: 1. Otorrinolaringólogo. 2. Un tren de sílabas.
Decena: Que lo pueden contar los niños.
Decenario: El rezo como complemento de moda.
Decenas: Premio al segundón.
Decencia: 1. Asignatura pendiente en la educación contemporánea. 2. Antónimo de la competitividad económica.
Decenio: Media vida.
Decentar: Un idealista en política.
Decente: Mis padres.
Decepción: El maestro de la aceptación.
Decepcionante: El ser humano.
Decepcionar: Las expectativas con pies de barro.
Decidido,-da: El valiente o el inconsciente.
Decidir: Eligir.
Decidor,-ra: Un showman.
Decigramo: Un festín insectívoro.
Decilitro: Un culito de vino.
Décima: La distancia que separa la salud de la enfermedad.
Decimal: Los que hacen cola.
Decímetro: Un metro escolar.
Décimo,-ma: La esperanza de ser millonario.
Decimoctavo, -va: La irreversibilidad de la mayoría de edad.
Decimonoveno,-na: El viento juvenil de la libertad.
Decimoquinto, -ta: El florecimiento de la mujer.
Decimosexto,-ta: El pase de discoteca.
Decimotercero, -ra: El adiós a la infancia.
Decir: Un hablar pensado.
Decisión: Las mochilas de la vida.
Decisivo, -va: Toda decisión.
Declamación: 1. Teatralidad. 2. Las ofensas políticas.
Declamar: Dar vida a las palabras escritas.
Declaración: Desnudarse públicamente.
Declaradamente: Mi amor diario por mis seres queridos.
Declarente: Un chismoso de poca sustancia.
Declarar: Reafirmarse en una percepción.
Declararse: Un acto lleno de valentía.
Declinación: Siempre una invitación allí donde no te quieren.
Declinar: Clase de latín en el instituto.
Declieve: El desamor.
Decocción: Una muerte horrible.
Decoración: El arte sin contenido.
Decorado: El paisaje cotidiano.
Decorador, -ra: Un psicólogo ambiental.
Decorar: Hacer casi verdades una mentira.
Decorativo, -va: Algo muy personal.
Decoro: Comportamiento de museo.
Decoroso,-sa: La elegancia de la buena educación.
Decorticar: Capar el cerebro.
Decrecer: La evolución natural de una economía de libre mercado sin control.
Decreciente: La dramatización de la vida a partir de una cierta edad.
Decrépito, -ta: Un casi no-vivo.
Decrepitud: La ley de la mortalidad.
Decretar: Acto de creación.
Decreto: Yo Soy.
Decuplicar: El sueño del avaricioso.
Décuplo, -pla: El valor de un beso espontáneo.
Decurso: El rastro incisivo del tiempo.
Dechado: Los humanistas.
Dedada: Las huellas del crimen.
Dedal: La armadura del dedo.
Dédalo: La propia vida.
Dedicación: 1. La voluntad en acción. 2. Pensar y escribir lo pensado.
Dedicar: Ofrenda del espíritu.
Dedicatoria: Una caricia del alma.
Dedillo: Una antena de la curiosidad.
Dedo: Instrumento de la inteligencia.
Deducción: El resultado de la razón matemática.
Deducir: Una habilidad escasa.
Defecación: Rastro de la maquinaria biológica.
Defecar: La respiración densificada.
Defección: El sello del traidor.
Defecto: Muchos.
Defectuosidad: La belleza del mundo sin estética en sus formas.
Defectuoso, -sa: El hombre sin madurar.
Defender: Acto reflejo de no ceder el poder personal a terceros.
Defensa: Proteger la autoridad interna.
Defensivo,-va: El cobarde.
Defensor, -ra: Persona expansiva.
Deferencia: Guiño formal.
Deferente: En exceso, un súbdito.
Deferir: Ceder la soberanía individual.
Deficiencia: El sistema de Bienestar Social.
Deficiente: Persona con carencias emocionales y/o intelectuales.
Déficit: Cualquier aspecto a trabajar personalmente.
Definición: Un esbozo de la realidad.
Definido, -da: La fina línea que separa la vida de la muerte.
Definidor,-ra: Censurador del régimen.
Definir: Reinterpretar, repercibir.
Definitivo,-va: El ahora.
Deflagración: El erotismo.
Deformación: Cualquier especialización respecto al resto del mundo.
Deformar: Redefinir la realidad.
Deforme: El opulento.
Deformidad: Efecto por exceso.
Defraudación: El mercado laboral.
Defraudador, -ra: El político.
Deufradar: La lección de las expectativas rígidas.
Defuera: El origen de todos los males de los ególatras.
Defunción: El último acto en escena.
Degeneración: El confort ocioso.
Degenerado, -da: Los animales medio seres humanos.
Degenerar: La memoria.
Deglución: Esclavizarse para conseguir la libertad.
Deglutir: Alimentarse sin amor a la comida.
Degollación: Los recortes sociales.
Degolladero: Los colegios electorales.
Degollar: Separar la mente del corazón.
Degollina: Las leyes de parte.
Degradación: El horizonte de un futuro sin dignidad personal.
Degradante: Trabajar sin poder vivir.
Degradar: Imposición de la productividad selectiva.
Degustación: Comer sin comer.
Dehesa: El reino de los cielos en la tierra del ganado.
Dehiscencia: El empuje de la vida.
Deicida: Una persona mentalmente fuerte.
Deidad: El flujo mágico de la vida.
Deificar: 1. El germen del fundamentalismo. 2. La necesidad de la mente débil. 3. Respeto por lo trascendente.
Deífico,-ca: Pura especulación irrelevante.
Deísmo: 1. Una teoría indemostrable. 2. Creencia cierta y no cierta a la vez.
Dejación: Un acto de irresponsabilidad.
Dejadez: El hábito del vicio de la vagancia.
Dejado,-da: El conformista.
Dejamiento: El cumplimiento de los derechos fundamentales de la persona frente a los intereses del Mercado.
Dejar: Permitir el flujo.
Dejo: El regusto del después.
Del: La economía de la lengua.
Delación: El desequilibrio social.
Delantal: El olor a hogar.
Delante: La posición del desgaste.
Delantera: La presentación de las formas.
Delantero: La gloria insolidaria.
Delatar: Correr la cortina.


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