domingo, 28 de octubre de 2018

La Sociedad (de Mercado) como problema reflexivo de la Filosofía actual


Si tuviéramos que definir cuál es el problema principal que aborda la Filosofía en la actualidad, entendiendo problema como materia objeto de estudio, deberíamos hacer un acopio de las reflexiones de los filósofos -u hombres pensantes- de hoy y extraer una línea de pensamiento como denominador común. Proceso analítico al cual me planto, por lo que solo definiré el problema principal de la Filosofía latente desde mi personal y subjetiva percepción.

No obstante, para situarnos, cabe recordar previamente que a lo largo de la historia de la Filosofía los hombres pensantes han abarcado cuatro grandes temas de reflexión existencial, en nuestro universo occidental, en orden cronológico: el Mundo, Dios, el Hombre, y el Individuo. El Mundo fue el problema por excelencia a resolver para la Filosofía Antigua (siglos V a.c. a IV d.c.), enfocándose en el estudio de la estructura de la realidad por parte de presocráticos, filósofos clásicos y filósofos helenistas. Dios, por su parte, fue el tema preferido de la Filosofía Medieval (del IV d.c. al XV), en un intento de resolver la relación entre fe y razón a cargo de la patrística y el escolasticismo. El Hombre, asimismo, fue la reflexión central de la Filosofía Moderna (siglos XV a XVIII), poniendo el énfasis en el conocimiento como un problema esencial para escuelas del renacimiento, de la revolución científica, el racionalismo, el empirismo, la ilustración, y el idealismo trascendental. Y finalmente, el Individuo ha sido hasta la fecha la materia de estudio predominante de la Filosofía Contemporánea (del siglo XVIII al XXI), manifestando la imposibilidad de un saber absoluto, a cargo de filósofos participantes del positivismo, del materialismo histórico, el existencialismo, el neopositivismo, y la hermenéutica, entre otros y a grandes rasgos.

A nadie se le escapa, no obstante, que si existe algún periodo en la historia de la humanidad de mayor cambio y transformación en los paradigmas de la vida del hombre es, justamente, el periodo comprendido entre el siglo XX y el XXI, protagonizando ya cuatro eras de revoluciones industriales que han afectado profundamente (en continua y vigente redefinición) al concepto que tenemos como sociedad y, por extensión, la propia relación del hombre con la existencia. Por lo que más allá del Mundo, Dios, el Hombre y el Individuo, el problema central de la Filosofía actual es la Sociedad en sí misma, y más concretamente el encaje de la lógica de la Filosofía -como conjunto de reflexiones sobre la esencia, propiedades, causas y efectos del hombre y su naturaleza con el Universo perceptible- en una sociedad de Mercado.

Sí, la Sociedad (de Mercado) ha trascendido en la actualidad, como objeto de estudio filosófico central, al estudio de la estructura de la realidad, al establecimiento de la relación entre fe y razón, al conocimiento como problema esencial, y a la imposibilidad de un saber absoluto. Y en su trascendencia reflexiva, integra a su vez la suma de éstos grandes problemas filosóficos que han marcado la línea temporal del pensamiento anterior, para dar continuidad -desde la inevitable actualización de los tiempos- al proceso evolutivo del pensamiento crítico del hombre. Pues la Sociedad como problema filosófico actual afrenta tanto el problema de la Realidad y el Ser, como el problema del Conocimiento, el problema del Hombre, el problema de Dios, el problema del fundamento de la Moralidad, el problema del fundamento Político de la Sociedad, y el mismo problema sobre el papel de la Filosofía en el conjunto del Saber. Una Filosofía poliédrica pues poliédrica son nuestras actuales sociedades en su complejidad. Y tan poliédrica, a su vez, como efímera, pues la vida del hombre estructurada en un sistema social de referencias vertiginosamente cambiantes -capaz incluso de redefinir la propia esencia de la naturaleza humana- es efímera por definición. (Ver: Filosofía Efímera).

El hecho que la Sociedad devenga la materia central de estudio de la Filosofía actual es un claro indicador de hasta qué punto la actual organización sociopolítica de Mercado fogatiza el sentido mismo de la realidad, de la idea de Dios, y del concepto del hombre como especie e individuo. Pues la Sociedad actual como organismo estructural, con potencialidad de generar inteligencia propia sobre el ecosistema en el que se desarrolla, se ha convertido en un gran acelerador y colisionador de partículas de nuestra realidad humana capaz de examinar la validez y límites de la propia existencia tal y como la concebimos. Y sobre esta premisa, de veracidad empírica, la Filosofía no puede más que situar al modelo de Sociedad actual en el eje gravitacional del sistema de relaciones crítico-reflexivas del que participamos tanto el hombre a nivel individual como el propio Universo del que formamos parte. Ya que la fuerza de curvatura espacio-temporal de nuestra Sociedad, en la creación de nuevas dimensiones de la realidad, comienza a tener un efecto directo sobre las características y propiedades de la naturaleza de todo lo conocido por perceptible, incluido el ser humano y su cosmología.

Por todo ello, si hay que definir cuál es el problema principal que aborda la Filosofía en la actualidad, la respuesta no puede ser otra que nuestra Sociedad, pues en su complejidad como organismo biotecnosocial se concentran todos los grandes temas filosóficos tanto habidos en la antigüedad como futuros por venir. Un problema principal de la Filosofía de hoy en el que todos los hombres pensantes, filósofos efímeros incluidos, estamos invitados a reflexionar, sabedores que solo mediante la suma conjunta de los pensamientos de todos podremos realizar una teoría filosófica aproximada y consistente de una Sociedad tan fractal como expansivamente reflectante en continua multiramificación evolutiva de sus partes. He aquí más que un reto (solo apto para ingenuos), un apasionante campo de estudio para gozo intelectual de los solitarios hombres pensantes en el viaje de su caduca vida mortal. Pues cada cual se entretiene como quiere, sabe, y puede.



Nota: Este y otros artículos de reflexión se pueden encontrar recopilados en el glosario de términos del Vademécum del ser humano