jueves, 23 de agosto de 2018

Diccionario del Alma (Coronel / cremación) XXIIIª Entrega


Nueva entrega del "Diccionario del Alma" allí donde lo dejé con la misma paciencia y motivación de quien tiene un macro puzzle inacabado, sabedor que lo divertido está en el viaje del proceso (que inicié a finales del 2013, y que no sé cuando lo acabaré). Para quienes lo conocen, saben que éste no es un diccionario al uso, sino que describe el eco que cada palabra resuena en mi alma (en un momento concreto y determinado de mi vida, lo que son susceptibles de continua revisión, pues yo -como todos-, no soy nunca siempre igual), por lo que no están todas las palabras sino tan solo aquellas que siguen este criterio.

Coronel: Regulador de voluntades.
Coronilla: 1. Por donde nos sostiene el cielo. 2. Entrada de usb interdimensional.
Corpachón: Caldera de proteínas.
Corpiño: 1. Forjador femenino. 2.La cara oculta de la belleza esterotipada.
Corporación: 1. La red de pescar. 2. El muro de la muralla.
Corporal: La risa y el llanto.
Corporativo, -va: Crema de protección social.
Corpóreo, -ea: La caducidad.
Corpulencia: La idiotez humana.
Corpulento,-ta: El arte clásico.
Corpúsculo: La mente de muchos famosos.
Corral: La ciudad misma.
Correa: El timón de la libertad.
Correaje: El traje para trabajar.
Correazo: Pedagogía caducada.
Corrección: Según su uso genera tontos o inteligentes.
Correccional: Remodelador de planchas defectuosas.
Correctivo, -va: El fracaso.
Correcto, -ta: Lo que dicta el corazón desde el amor.
Corrector,-ra: Un parche insostenible en el tiempo.
Corredentor, -ra: La justicia humanista.
Corredera: El paso de los que siempre persisten a cualquier cambio de poder.
Corredizo,-za: (retráctil) La cobertura bancaria cuando hay crisis.
Corredor,-ra: El hombre tras la zanahoria prometida.
Correduría: Cueva de hienas.
Corregidor, -ra: 1. El brazo derecho del rey, que no el izquierdo. 2. Se espera que persona de criterio.
Corregir: Potestad merecedora de pocos.
Correhuela: Las trompetas de los campos.
Correlación: En el Universo, todo.
Correligionario,-ia: El resto de ovejas, o de lobos.
Correo: Proceso evolutivo de la comunicación.
Correoso,-sa: La envidia.
Correr: 1. Percepción de libertad. 2. La multiplicación de los futuros urgentes.
Correría: Hábito extendido de mala vida.
Correspondencia: Mi pareja a mi.
Corresponder: Caminar juntos el trayecto de la existencia.
Correspondiente: Yo a mi pareja.
Corresponsal: Una antena repetidora.
Corretear: El dulce juego de la niñez.
Corrida: (de toros) El monstruo creado por los miedos del hombre.
Corrido, -da: Estado de profunda paz.
Corriente: 1. Manifestación del flujo eterno. 2. Mi mala memoria.
Corrillo: 1. Olla de calumnias. 2. Cubículo de los secretos improvisado.
Corrimiento: La certeza de la carencia de control.
Corro: La importancia de todos.
Corroboración: Pellizcarme cuando creo estar despierto.
Corroborar: La necesidad de saber si la vida es un sueño.
Corroer: La falta de trabajo óptimamente remunerado a la dignidad personal.
Corromper: Cierta clase política a la Democracia.
Corrosión: El estado de los valores humanistas.
Corrosivo, -va: El Mercado no tutelado.
Corrupción: Quinta esencia de la naturaleza salvaje del hombre.
Corruptela: Virus social exento de antídoto.
Corruptor,-ra: Cucaracha a chafar.
Corsario, -ia: El sentido existencial de la libertad a costa de la libertad ajena.
Corsé: El cinturón económico.
Corsetero, -ra: La desigualdad.
Corso,-sa: Con Patente de Mercado.
Corta: La estabilidad.
Cortado,-da: El destino del cordón umbilical que une la vida en el misterio de la Vida.
Cortador, -ra: Los moldes sociales.
Cortafrío: El frío golpeado.
Cortante: La mirada retrospectiva del adulto a sus sueños de juventud.
Cortapapeles: El arma blanca del escritorio.
Cortapicos: Educar.
Cortapisa: Un aguafiestas.
Cortaplumas: Un detractor del vuelo.
Cortar: La creación de nuevas singularidades.
Corte: La carga de la prueba.
Cortedad: Un mala formación intelectual extendida.
Cortejador, -ra: La carencia que busca.
Cortejar: En muchos casos, mercantilizar el amor.
Cortejo: Las chispas de una bengala que pocos convierten en un cielo estrellado perenne.
Cortés: El disfraz del bárbaro.
Cortesano, -na: La hipócrita y superficial sonrisa engominada.
Cortesía: Un baile de compostura social.
Corteza: La piel de los pulmones de la naturaleza.
Cortical: La corteza de los pensamientos.
Cortijero,-ra: El servicio del campo.
Cortijo: Casa de los ancestros.
Cortina: La efímera separación con la verdad.
Cortinaje: Laberinto textil.
Corva: La vida.
Corzo: La dulzura en su estado natural.
Cosa: Todo aquello indescriptible.
Coscoja: El bellotero de siempre.
Coscorrón: Heridas de guerra infantiles.
Cosecha: El efecto de la siembra.
Cosechar: El premio incierto del esfuerzo.
Cosechero,-ra: Los acreedores del coste de la vida.
Coseno: Un seno dependiente.
Coser: Una unión forzada.
Cosido,-da: El nombre a la persona.
Cosmético,-ca: La nueva política.
Cósmico, -ca: La partícula elemental.
Cosmografía: Un garabato del universo.
Cosmopolita: Más bien, terraqueopolita.
Cosmos: El corrector de la justa medida del hombre.
Coso: Donde se crean monstruos.
Cosquillas: Dulce recuerdo de despertar matinal de Carlota y Ariadna.
Cosquillear: El juego de batalla preferido de mis hijas cuando eran pequeñas.
Cosquilleo: La presencia de la magia de la existencia.
Costa: 1. Defensa natural del mundo marino frente a la barbarie humana. 2. Franja de conexión con la esencia de la materia de la cuna de la vida.
Costado: La posición natural de los interesados.
Costal: Maleta de oficina de los manteros.
Costalada: Pérdida de tu centro.
Costanero, -ra: Mi pueblo mediterráneo.
Costar: Un bloqueo.
Coste: Valor que, hoy en día, tristemente tiene todo, hasta lo incomprable.
Costear: Un privilegio.
Costero, -ra: Mi casa ideal.
Costilla: La perfección del hombre.
Costillaje: Para chuparse los dedos.
Costoso, -sa: Sortear la barrera de edad del mercado laboral.
Costra: El eco dormido del dolor.
Costumbre: La repetición de un hábito.
Costura: Un cuadro de tela.
Costurera: Una artista de afilado pincel superfino.
Costurón: El trabajo mal hecho.
Cota: 1. La ropa interior de los caballeros. 2. Un punto relativo.
Cotarro: 1. Desorden mental compartido. 2. Reunión social de cotorras.
Cotejar: Voluntad de homogeneizar.
Coterráneo,-ea: Un independentista catalán y un español, muy a pesar del primero.
Cotidiano, -na: El café de las mañanas.
Cotillón: La efimirez de la alegría.
Cotización: Hucha para la vejez.
Cotizar: Un lujo.
Coto: 1. Espacio con derecho de admisión. 2. Puertas al campo.
Cotorra: Conozco a uno/as cuanto/as.
Cotorrear: Inaguantable.
Covacha: Al precio que están las viviendas, las casas del futuro.
Coxal: Enemigo de los golpes.
Coyuntura: Fase previa a la cronización de un estado estructural.
Coz: Patada que reciben los pobres cuando se acercan a un banco.
Craneal: Ciudad misteriosa de la consciencia.
Cráneo: Mi astro particular.
Crápula: Hombre con capacidad de compra de la moral.
Craso, -sa: La mala gestión del bien público.
Cráter: El predominio de la forma circular en el universo.
Crátera: La botella de Bacos.
Creación: La manifestación de una consciencia.
Creador, -ra: La rebeldía frente a las ideas preestablecidas.
Crear: Superar la realidad.
Crecer: A veces, deprimente.
Creces: La capacidad de soñar.
Crecida: Mi hija(s).
Crecido, -da: El anhelo por la justicia social.
Creciente: El deseo por una vida tranquila.
Crecimiento: En muchas personas, una ilusión del continente frente al contenido.
Credencial: Pasaporte que escasea.
Credibilidad: Una flor en un desierto.
Crédito: El valor de ser, por encima del tener.
Credo: El capitalismo.
Credulidad: Una actitud sociabilizada.
Crédulo, -la: El filósofo frente a una sociedad no pensante.
Creencia: Aquello en lo que cada cual ha decidido creer.
Creer: Quisiera creer en tantas cosas...
Creíble: Para mi, mi amor por mi pareja, mis hijas y mis padres.
Crema: Un reconstituyente de la frágil piel.
Cremación: La despedida perfecta de este mundo.


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