miércoles, 24 de enero de 2018

Árbol Genealógico Filosófico Personal (De la 23ª hasta la 28ª línea generacional de pensamiento)

Siguiendo con el Árbol Genealógico Filosófico Personal que comencé con el inicio de este año, prosigo en la búsqueda del genoma de mi pensamiento contradictorio por humano, profundamente humano, de la 23ª a la 28ª línea generacional que corresponden a mi herencia filosófica personal del Siglo XIX.

IV.-FAMILIA GENEALÓGICA DE PENSAMIENTO DEL SIGLO XIX
(De la 23ª a la 28ª línea generacional de mi árbol de pensamiento personal)

23ª-Linaje genealógico de Kierkegaard

En la veintitresava línea generacional de mi árbol genealógico filosófico personal encuentro el genoma de la revolución cristiana de Kierkegaard en mi estructura de pensamiento personal, entendiendo por existencia lo inédito e intransferible del yo y de sus decisiones, concibiendo que “la historia de la vida individual avanza en un movimiento de situación a situación, donde cada una de estas situaciones se establece por un salto”, y significado por la idea principal de que lo que me hace falta es “llevar una vida perfectamente humana, no una vida de puro conocimiento, hasta llegar a cimentar mis reflexiones intelectuales sobre algo... tan hondo como las más profundas raíces de mi existencia, por las que estoy, por así decirlo, inserto en lo divino”. Pero, asimismo, el gen del pensamiento kierkegaardiano me empuja a reclamar un cristianismo completamente nuevo donde los sacerdotes sean poderosos en callar y en tolerar, maestros de abstenerse de juicios y anatemas, que sepan usar su autoridad temperándola con el arte del desprendimiento y desinterés, preparados, educados y formados para obedecer y sufrir, de modo que sepan aliviar, exhortar, edificar, conmover, pero también rendir mediante la obligación de la propia obediencia, en un reencuentro de los escritos ascéticos de la Iglesia.

24ª-Linaje genealógico de Nietzsche

En la veinticuatroava línea generacional de mi árbol genealógico filosófico personal marca mi estructura de pensamiento personal la filosofía de la época vitalista y existencialista (que no nihilista) de Nietzsche con el nuevo ideal de cultura de tipo heróico-estético del hombre, elogiando el libre pensamiento intelectual-socrático sintetizado en la máxima de “humano, demasiado humano”, y teniendo la vida como objetivo filosófico.

25ª-Linaje genealógico del Pragmatismo

En la veinticincoava línea generacional de mi árbol genealógico filosófico personal encuentro la filosofía práctica del pragmatismo en mi estructura de pensamiento personal, donde no es suficiente describir la fenomenología del mundo de manera crítica conforme las leyes lógicas o trascendentales, sino que se requiere la voluntad de dominarlos y hacerlos manejables al hombre para podernos sentir bien en el mundo y hacernos crecer positivamente como seres humanos. El gen del pensamiento pragmático respeta la libertad del individuo, y por influencia de Fr. A. Lange asienta la idea en mi estructura pensante que lo que interesa saber no es qué es verdadero y qué falso, sino solo qué necesita el hombre, y en esta necesidad fundar el valor de la religión como el de los ideales en general; mientras que por influencia de W. James, entender que “al fin y al cabo, nuestros errores no son cosas tan terribles. En un mundo en el que, pese a todas nuestras preocupaciones, no podemos evitarlos, cierta dosis de despreocupación y ligereza es cosa más sana que una excesiva ansiedad”.

26ª-Linaje genealógico de la Metafísica Inductiva

En la veintisextava línea generacional de mi árbol genealógico filosófico personal encuentro la metafísica inductiva en mi estructura de pensamiento personal bajo la marca genética de Gustav Th. Fechner con la idea de que hay que tratar de llegar en la metafísica a una configuración de la fe religiosa que no sea mera construcción conceptual al servicio de tal o cual pragmatismo, sino que sin renunciar al pensar crítico y a la conciencia científica pueda también admitirla el hombre de la ciencia, puesto que la metafísica debe partir de la experiencia, debe ser inductiva, pero luego conducir más allá. Un genoma metafísico inductivo que se completa con el gen del pensamiento de Herman Lotze sobre la idea de que los valores son vigencias objetivas, y que dada la fundamental conexión del mundo, toda causalidad debe estar incluida en una causalidad universal.

27ª-Linaje genealógico de Trendelenburg

En la veintiseptava línea generacional de mi árbol genealógico filosófico personal está marcado por la metafísica clásica del neoaristoletismo de Trendelenburg que incide en orientar la estructura de mi pensamiento personal (casi) siempre hacia lo eternamente verdadero, desde la base que no es preciso que cada pensador empiece desde el principio para inventar cada vez una filosofía completamente nueva, ya que la filosofía, en líneas generales, está ya encontrada “en la concepción orgánica del mundo fundada por Platón y Aristóteles, desarrollada a partir de ellos y capaz de ulterior desarrollo y perfeccionamiento, con una investigación más profunda de los conceptos fundamentales de los aspectos particulares, y mediante un fecundo intercambio con las ciencias empíricas”, siendo el derecho natural la base de la ética.

28ª-Linaje genealógico de la Neoescolástica

En la veintioctava línea generacional de mi árbol genealógico filosófico personal encuentro la influencia, dentro de mi ser pensante en continua contradicción por humano, profundamente humano, con las tesis de la metafísica clásica de la neoescolástica fundamentada sobre que hay verdad en general y existen verdades eternas; que el conocimiento del hombre está condicionado subjetivamente, pero no es pura subjetividad relativa, sino que está orientado hacia el ser mismo, por lo cual tiene un lado objetivo que domina la subjetividad; que el ser mismo es por consiguiente cognoscible; que se puede distinguir entre ser creado e increado, substancia y accidente, esencia y existencia, acto y potencia, ejemplar y copia, estratos del ser corpóreo, viviente, anímico y espiritual; y que el alma del hombre es inmaterial, substancial, espiritual e inmortal.




Nota: Este y otros artículos de reflexión se pueden encontrar recopilados en el glosario de términos del Vademécum del ser humano