sábado, 28 de octubre de 2017

27-10: La Enajenación Colectiva al Poder. Proceso, estado y tipos de alienados

Ayer hacía un caluroso día primaveral, me decía para mi mismo mientras el sol del mediodía entraba por la ventana del tren al paso de un paisaje costero y mediterráneo. Nada resultaba extraño, salvo que ayer era pleno otoño y que el Parlamento de Cataluña estaba proclamando la independencia del resto de España como un Estado soberano propio más. Sentimientos de congoja, desazón y zozobra a parte -no lo voy a negar-, me resulta curioso el observar el nivel de enajenación colectiva al que se ha llegado hasta el punto de generar una crisis política de dimensiones históricas, materia digna para esta pequeña reflexión.

La enajenación no es más que la pérdida, transitoria o permanente, de la Razón. Y como ya he desarrollado en artículos anteriores, de los tres principios fundamentales de la Lógica que caracterizan La Razón, el principal (del que se derivan los otros dos) es el Principio de No Contradicción, del que a su vez se desprende el Principio de Realidad. Así pues, la enajenación, ya sea individual o colectiva, podemos definirla como una patología mental de la idealización de un concepto, un sujeto o una situación. Por lo que toda enajenación solo es perceptible por un observador externo, en tanto que la persona individual o colectiva enajenada en su pensamiento desconoce su estado de enajenación.

De hecho, la enajenación -que propiamente es una terminología de origen jurídico-, en Filosofía se desarrolla bajo el concepto de la alienación y es sinónimo de enfermedad mental para pensadores de la talla de Foucault (filósofo y teórico social francés), caracterización que encuentra sus primeras referencias en el Contrato Social de Rousseau como consecuencia de las contradicciones sociales (aunque este es otro tema). Reflexión que posteriormente desarrollan otros pensadores.

Características de la Alienación Social

Enajenaciones individuales a parte, lo que personalmente me interesa es el proceso y estado de la alienación social que vivimos en estos días políticamente convulsos en Cataluña. Sin intención de escribir ningún tratado, considero que el proceso de la alineación social se produce por dos factores básicos bien definidos:

1.-La falta de pensamiento crítico-reflexivo por parte de la ciudadanía, la cual es proclive a consumir pensamientos paquetizados por terceros, y con mayor predisposición si cabe si éstos conllevan una alta carga emocional (aunque sean contrarios a la Razón). Puesto que nos encontramos en una sociedad de consumo y de confort, y los pensamientos de otros también los consumimos haciéndolos como propios desde la comodidad que representa no tener que hacer el esfuerzo de pensar por nosotros mismos.

Y, 2.-La voluntad de una fuerza alienante ajena, que siempre se impone desde una posición de poder (con mayor o menor manipulación o adoctrinamiento, ya sea express o a fuego lento), de controlar y dirigir la mente colectiva.

Dos factores que en perfecta combinación letal (para el libre albedrío individual) provocan un estado de alienación social definido por las siguientes características sociológicas;

1.-La persona está inmersa en un sistema de pensamiento colectivo que le impide pensar libremente con plenas facultades lógico-críticas.

2.-La persona integra un discurso ajeno que piensa por él, decide por él, define y da sentido a su propia identidad del yo más íntimo en una reafirmación personal dentro de un colectivo, y le impone sus ideales y consecuente escala de valores sociales en nombre de una “buena causa”.

3.-La persona atribuye a la fuerza alienante el poder de dirimir la Verdad sobre la “buena causa” y a establecer la lectura “correcta” de los acontecimientos que se desarrollan en la realidad, por lo que la persona reniega de cualquier interpretación personal de la realidad a favor del “buen discernimiento” de la fuerza alienante. Es decir, la persona evita pensar en la realidad, atribuyendo el valor de la certeza de la misma al relato de la fuerza alienadora.

Diferentes personas tipo enajenadas en estado de Alienación Social

Pero dentro del estado de alienación social, dependiendo del grado de enajenación personal, encontramos diferentes perfiles de personas en un simple análisis de observación del efecto secesionista:

1.-Personas Alienantes
Son aquellas que ostentan la fuerza alienadora y que conscientemente buscan la captación de personas alienadas para el buen desarrollo de su causa, con independencia que a su vez cumplan alguno de los requisitos del resto de personas tipo enajenadas.

2.-Personas Alienadas
Son aquellas que sustituyen la realidad vivida por el argumento, discurso o relato de las personas alienantes.

3.-Personas con Psicosis (que no psicóticas)
Son aquellas personas alienadas que sustituyen la realidad por una fantasía, con la consecuente pérdida temporal o permanente de contacto con la realidad objetiva (Principio de Realidad). Estas personas pueden exhibir cambios de personalidad, cambios de conducta social, etc.

y, 4.-Personas con Delirio
Son aquellas personas alienadas que viven con una profunda convicción de una creencia a pesar de que la evidencia demuestra lo contrario, a las que podríamos catalogar como fundamentalistas de la causa.

Si bien el grupo de las Personas Alienantes son los actores políticos y sociales de primera división, y las Personas Alienadas su círculo orbital más cercano que por intereses económico-políticos se hacen adeptos al nuevo régimen (los nuevos reconvertidos independentistas de generación 2.0), frente a las Personas con Delirio (grupo minoritario que siempre ha existido en el núcleo duro del independentismo republicano catalán, de pesadas mochilas emocionales histórico-familiares a sus espaldas), el grueso de la alienación social está en las Personas con Psicosis que si bien se han creído la idea de la Arcadia épica catalana en sustitución de la realidad -en gran medida por una falta de cultura general, por no denominarlo analfabetismo político, jurídico y económico- son susceptibles de despertar de su estado de alienación o zombificación por medio de la catarsis natural del propio Principio de Realidad, es decir, de la fuerza de la evidencia de los acontecimientos.

Toda alienación colectiva (fruto de la suma de enajenaciones individuales) es negativa, ya que supone la pérdida de las facultades de razonamiento crítico de las personas para convertirse en una mente colmena, tierra de cultivo para cualquier tipo de organización social fuera de la ortodoxia de una Democracia moderna europea. Y si algo caracteriza la Democracia es que está fundamentada por el pensamiento lógico-crítico. No en vano, fueron filósofos, los maestros de la Lógica y de la Razón crítica, quienes la concibieron. Fiat Lux!



Nota: Este y otros artículos de reflexión se pueden encontrar recopilados en el glosario de términos del Vademécum del ser humano