martes, 27 de diciembre de 2016

Queridos Reyes Magos, este año pido un cinturón para el Mercado

Se lo iba a pedir a Papa Noel, pero sé que las cosas importantes hay que pedírselas a los Reyes Magos. En la carta de este año no pido específicamente para mi, sino para todos en general. Y no, no se trata de Paz, Felicidad, Salud y Prosperidad, sino de algo más tangible y resolutivo como es un cinturón democrático para el Capitalismo. Puesto que mi deseo para este 2017 es que los Estados puedan proveer servicios de derechos y prestaciones sociales al conjunto de los ciudadanos, y más particularmente a los más desfavorecidos (en el marco de una clara vocación humanista, por deformación cultural). Ya que soy consciente que para que exista un Estado de Bienestar Social debe haber Capitalismo (además de Democracia), pero igualmente soy consciente que el Capitalismo per se no necesita del Bienestar Social para existir.

Sí, uno de los grandes avances de la humanidad como es el Bienestar Social, de origen británico en plena Segunda Guerra Mundial, está actualmente en entredicho. Para los escépticos, y sin pretensión alguna de parecer alarmista sino tan solo objetivo, solo hay que dirigir la mirada a ese uno de cada tres niños que vive bajo el umbral de la pobreza en España (el 33% de la población infantil) -solo superados en la UE por Rumanía-, una tasa de pobreza infantil que ha aumentado 8 puntos desde 2008. O a esos 3´2 millones de trabajadores precarios que tenemos en nuestro país -mayoritariamente licenciados-, que alternan el paro con trabajos temporales precarios en duración e ingresos. O a esos más de 5 millones de personas que viven en situación de pobreza energética, el 18 por ciento de los hogares de España, causando de manera directa 7.000 muertes al año. Y esto en un país desarrollado como es el nuestro, la decimocuarta economía mundial (si bien en tiempos de bonanza llegamos a ostentar la octava posición en el ránking económico internacional).

Y, ¿por qué es importante ponerle un cinturón democrático al Capitalismo? Pues porque para que el Estado de Bienestar Social exista, los Gobiernos deben recurrir al Mercado para poder asignar los recursos que permitan cubrir los servicios sociales que necesitan sus ciudadanos, y mediante la redistribución de dichos recursos a través de los Presupuestos del Estado retroalimentar los cuatro ejes vertebradores de las actividades desarrolladas por la Seguridad Social. Veánse:

I.-Transferencias en Dinero.
Por ejemplo, para pagar subsidios de desempleo o vejez. (Todos sabemos del elevado número de parados que están malviviendo sin cobertura social de desempleo, así como el peligro que corre la ya casi vacía caja de las pensiones públicas).

II.-Cuidados Sanitarios.
Para pagar el sistema de salud universal y gratuito (Todos conocemos los problemas ocasionados por el cierre de plantas enteras de hospitales, los episodios a la orden del día de centros de urgencias colapsados, las listas de espera eternas y la eliminación de cobertura de ciertos medicamentos imprescindibles para colectivos vulnerables).

III.-Servicios de Educación.
Para garantizar el derecho de acceso a una formación adecuada a los nuevos retos que depara el mundo. (Todos sabemos del elevado volumen de jóvenes que no pueden matricularse en las universidades por el aumento de tasas, así como por la carencia y tardanza de las becas).

y, IV.-Provisión de Vivienda, Alimentación y otros Sistemas Asistenciales.
(Que, como bien es sabido por todos, es hoy por hoy una falacia que convierte a los principios fundamentales de nuestra Constitución en papel mojado). 
(Recomiendo la lectura en este punto del artículo: "Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de inconstitucional")

No obstante, existe la idea generalizada de que la causa de la degradación del Estado de Bienestar Social se debe a la crisis económica por falta de financiación para sustentarlo. Pero si observamos como funciona el Mercado (cojamos como ejemplo de muestra la relación entre las ganancias de más de 50.000 millones de euros de las tres empresas eléctricas españolas -con aumentos incluidos de más del 70% de la tarifa de sus servicios a lo largo de la última década, o sea, en plena crisis-, con la tasa de pobreza energética de los hogares españoles), nos percataremos que el verdadero problema radica en el hecho de que se ha roto el principio de “capitalismo democrático” sobre el que el Bienestar Social hace posible su existencia. Lo cual ha dado paso a un capitalismo oligárquico y casi absolutista que se ha situado por encima de la soberanía de los propios Estados, ejerciendo no solo un poder económico sino también legislativo que marca qué tipo de Derecho debe aplicarse a nivel internacional (y local) para el crecimiento económico (sin consideraciones sociales, claro está). Y todo ello al amparo y justificación de la época de crisis.

Una escenario que choca de frente con la propia naturaleza del Estado de Derecho y de Bienestar Social, donde los Gobiernos deben tener la capacidad de poder regular el funcionamiento del propio Mercado, para asegurar de este modo el equilibrio entre la economía libre (propiedad privada) y la economía planificada (propiedad colectiva), haciendo posible un modelo de organización social conocido como “estado de economía mixta”. Un modelo de economía mixta que, sin entrar en las singularidades de los diversos modelos existentes en Europa (modelo liberal anglosajón, modelo conservador europeo continental, modelo socialdemócrata nórdico, y modelo mediterráneo), requiere de un mantenimiento de los gastos sociales que, contrariamente a lo que se cree, no tiene coste sobre el Mercado y su potencial de crecimiento económico -como ya demostró hace más de diez años atrás Lindert, un profesor de economía de la Universidad de California-, siempre que se incluyan estructuras impositivas que no penalicen la inversión ni el trabajo, y que se coordine con políticas económicas adecuadas (En otras palabras: que las políticas fiscales y monetarias resultan vitales para el mantenimiento del Estado de Bienestar).

Así pues, para los defensores del Estado de Bienestar Social como modelo de organización que hace de nuestras sociedades un mundo más humanizado, no podemos permitir que el Capitalismo crezca de manera desbocada y feroz sobre la larga sombra de la crisis económica. Pues, con independencia de su tendencia a dar la espalda a cualquier consideración de carácter social, si en la crisis socio-económica encuentra su medio para poder crecer libremente (solo hay que ver el aumento de beneficio de las rentas de capital, es decir: los ricos se vuelven más ricos), ¿qué motivación va a tener el Capitalismo para volver a un estadio donde los Estados Democráticos regulan y controlan al Mercado?. La respuesta, aunque retórica, requiere manifestarla: Ninguna.

Es por ello que necesitamos de un buen cinturón democrático para volver a traer al redil al Capitalismo -en actual estado de rebeldía- en beneficio del bienestar social colectivo. Como bien decía el sociólogo británico Marshall, el Estado de Bienestar se define como una combinación especial (y equilibrada) entre la Democracia, el Bienestar Social y el Capitalismo. Un modelo de organización de las sociedades desarrolladas que, para bien del conjunto de la humanidad, en una era donde el Mercado es de naturaleza Global dicho modelo de Bienestar Social debería globalizarse mediante una economía de escala (transferencia de recursos) a nivel internacional, aunque para ello se requeriría de un organismo regulador central (Gobierno Mundial). Si bien este es un regalo a día de hoy de ciencia ficción a pedir para otro año. Para este 2017, no obstante, me conformo con que los Reyes Magos nos traigan a los europeos el cinturón democrático que necesitamos para regular el Capitalismo y así sanar nuestro febril Estado del Bienestar Social.

Mientras tanto, y a la espera del día de Reyes, ya tengo preparada la leche y las galletas para que sus majestades mágicos puedan recuperar fuerzas en su ajetreada noche en su paso por mi casa. Aunque no me hago muchas ilusiones, porque al final siempre traen lo que quieren y pueden. Y aun así continuamos siendo los afortunados de este mundo.

Fiat Pax in virtute Tua 


Nota: Este y otros artículos de reflexión se pueden encontrar recopilados en el glosario de términos del Vademécum del ser humano