lunes, 4 de enero de 2016

Gestión del fracaso, la asignatura pendiente en Facultades y Escuelas de Negocio

Resulta increíble a estas alturas de la película, en medio de una crisis de concepto económico neoliberal donde solo el 1% de la población acapara el 99% de la riqueza mundial (lo que representa que el 99% de la población restante debemos reinventarnos cada día con altas dosis de imaginación y entrega por hacernos con un disputadísimo 1% de la riqueza global sobrante, en busca de un frágil status de calidad de vida), que continuemos educando a nuestros jóvenes sobre casos de éxito empresariales caducos en un mundo vertiginosamente cambiante, y no los eduquemos en cómo afrontar los fracasos que seguro recogerán de manera continua y amplia a lo largo de su vida profesional hasta alcanzar el éxito tan anhelado, si es que no han tirado la toalla por el camino.

Frente a esta fragante negación de la realidad por parte de nuestros sistemas educativos (e inclusive del conjunto de la sociedad donde el fracaso profesional aún se considera como un fracaso personal y, por tanto, negativo socialmente y rechazable familiarmente), lo único que les indicamos a nuestros jóvenes para que minimicen el riesgo del fracaso es que apuesten por carreras estadísticamente exitosas como son las nuevas tecnologías, las ingenierías y aquellas variantes de la gestión comercial. A riesgo que, una vez que acaben los estudios, estas carreras dejen de ser punteras laboralmente, como ha sucedido recientemente con otras “profesiones prometedoras” como puedan ser arquitectura, medicina o abogacía, por poner algunos ejemplos. Unas “indicaciones laborales” que, por otra parte, van en contra de la tan cacareada filosofía neweducativa del desarrollo competencial (un cóctel embriagador entre habilidades personales e inteligencia emocional y múltiple), que a su vez brilla por su ausencia en los programas educativos.

Y, en un absurdo suma y sigue, la panacea a los problemas laborales lo intentamos resolver mediante la ingestión de una buena dosis (y a trago limpio) de emprendedoría. Como si el emprendedor no tuviera fracasos con su empresa ya en su fase de start up.

Si no somos capaces de ver, ya en una época de crisis sembrada de fracasos empresariales de toda índole, que debemos de aprender a gestionar los fracasos para no estancarnos y continuar nuestro proceso de reinvención personal y, por extensión, profesional, ¿cuándo lo vamos a hacer?

Es por ello que hoy, más que nunca, necesitamos incorporar la materia de gestión del fracaso de manera transversal en nuestro sistema educativo, comenzando por las Facultades de Económicas y Empresariales, y las Escuelas de Negocio. Puesto que el ser humano solo aprende a través de la experiencia, y no hay experiencia sin un proceso de prueba-error, donde fracaso y éxito conforman las dos caras de una misma moneda. Y más aún si cabe en un planeta donde el 80% de las empresas de todo el mundo quiebran en el transcurso de sus cinco primeros años de vida, sabedores que no hay éxito sin fracasos previos, pues el fracaso, en definitiva, no es más que una experiencia de aprendizaje de todo ser humano.

Artículos relacionados con el Fracaso:

Artículos relacionados con la Emprendedoría:

Artículos relacionados con la Empresa:

Artículos relacionados con el Éxito:

Bibliografía relacionada:

Vídeos relacionados:
-"La gestión del fracaso, clave para reinventarse e innovar". Universidad de Barcelona. Idioma conferencia: castellano. Tiempo duración: 02:18:31h
-“Fracasos oportunos”. UOC Business School. Idioma conferencia: castellano. Tiempo duración: 00:26:22h  

Articuloteca: