viernes, 2 de octubre de 2015

¿Qué es el respeto?

Pintura de Tonia R. Alvarez. Berlín
De fondo, la música de Bliss. Sobre la mesa, la explosión de sabores de historias personales -que se entremezclan con el placer culinario y la degustación de un buen tinto- insufla alma propia a una noche de tormentas. Sin quererlo, un ilustrador (hugo), una consultora de feng-shui (berni), una pintora (tonia) y un escritor (alter ego), habíamos quedado atrapados por azar en el apasionante reto de definir qué es el respeto. Y así, al calor de las confidencias y bajo el sesgado tamiz de la realidad particular más inmediata como sistema referencial a nuestras líneas argumentales, fuimos dando corporeidad al concepto de respeto hacia los demás (en contraposición hacia uno mismo, que es otro cantar), a medida que las horas transcurridas se hacían sueño y el sueño, in vino veritas, se hacía vida.

La improvisada cena filosófica, no exenta de un manto de intimidad cargada de emociones reencontradas, si algo nos ayudó a entender sobre el respeto fue, básicamente, el levantar el velo sobre tres de sus características principales:

1.-Que el respeto, en sí mismo, no es más que el cascarón vacío de una palabra cuyo contenido semántico y trascendente sobre la vida se la da cada cual conforme a sus vivencias personales. Por lo que el concepto de respeto es altamente subjetivo y cultural (íntimamente dependiente del triple determinismo que tiene toda persona: biológico, ambiental y psicológico), y que por tanto no se puede considerar como un valor universal.

2.-Que a la hora de llenar de contenido y significado el cascarón vacío de la palabra respeto, hay que echar mano de ingredientes de otros conceptos tales como amor, empatía, contención o moral, por poner un ejemplo. Como si la palabra respeto no existiera sola per se en una especie de dimensión plana, sino que su estructura formal fuera poliédrica, cuyas aristas y vértices naturales fueran, asimismo, partes de otros elementos conceptuales. Y solo pudiera existir, a su vez, como parte intrínseca de un sistema referencial de conjuntos conceptuales de una cultura determinada.   

Y, 3.-Que más allá del contenido conceptual de la palabra respeto, su continente (el cascarón que le otorga identidad propia) limita con el exterior, es decir con los demás, a través de una línea roja que es la dignidad humana. En otras palabras, por muy desigual que sea la relación de nivel de poderes entre dos personas (jefe-empleado, padre-hijo, rico-pobre, etc.) si no se vela por la dignidad de la vida del otro como ser humano, no se puede hablar de la existencia de respeto.

Y así transcurrió la primera noche del nuevo y renovado mes de octubre, sabedores que la vida es sueño y los sueños, muchas veces no respetados por los más allegados, sueños son. Y que, por muy agradable sueño que hayamos tenido, no existe mayor certeza de que no hay nada nuevo bajo el sol.

Beati hispani, qvibvs vivere bibere est