jueves, 10 de septiembre de 2015

SmartHomo, el paso evolutivo del SmartCitizen

A un cuarto del siglo XXI, todavía no hemos desarrollado las SmartCities que ya estamos proyectando los SmartCitizen. Y es lógico y normal en un universo humano constituido de micromundos, cada uno de ellos a su vez con microsociedades diferentes, y con ritmos todos ellos de velocidad evolutiva dispares. (Solo hay que echar una mirada a las noticias para observar la diversidad de desarrollos socio-económicos de múltiples lugares en un mismo planeta).

La diferencia entre las SmartCities y los SmartCitizen es, básicamente, que si bien  las primeras son modelos que buscan ciudades inteligentes mediante la búsqueda de la sostenibilidad económica, social y medioambiental bajo el tutelaje de una gestión tecnológica (TIC’s), los segundos buscan desarrollar ciudadanos capaces de gestionar de manera activa y participativa su propio entorno inteligente mediante las nuevas tecnologías y a través del desarrollo de la denominada nueva era del internet de las cosas.   

Pero sin duda, la evolución natural del ciudadano inteligente no es otro que el SmartHomo: el zenit de la era de la transferencia del conocimiento. En este sentido, podemos definir al SmartHomo como aquel ser humano que, en un mundo global e interactivo basado en las nuevas tecnologías (sobre código abierto o restringido), goza de un gran espacio de transferencia de conocimiento sin límite espacio-temporal; un espacio donde el conocimiento innovador y las personas de todo el planeta se interrelacionan con el objetivo de potenciar una inteligencia colectiva basada en el desarrollo de la humanidad como sociedad.

Desarrollando mínimamente el concepto del SmartHomo, cabe apuntar que este nuevo hombre se caracterizará por tres parámetros de funcionamiento claves:

1.-Disponer de capacidad de acceso a las líneas de I+D+I de la totalidad de las áreas de conocimiento de las ciencias humanas, tanto formales como naturales y sociales del planeta.

2.-Disponer de capacidad de interrelación directa y personalizada con los actores innovadores del conocimiento a nivel mundial.

3.-Disponer de capacidad de transformación del conocimiento transferido en conocimiento aplicado en su SmartCommunity y/o SmartCity.

Así pues, podemos decir que el SmartHomo no es más que una versión actualizada de los polímotas renacentistas, personas capaces de abarcar y aplicar conocimientos sobre campos diversos de las ramas del saber humano, pero con el factor exponencial de las nuevas tecnologías como medio de comunicación a tiempo real y en un mundo global. Un SmartHomo que con su llegada revolucionará, sin lugar a dudas, no solo nuestra limitada concepción sobre la gestión del conocimiento, sino también los cimientos mismos en que se basa la educación del ser humano.

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