sábado, 4 de julio de 2015

Inter Mundos

Vivimos una época marcada por la esquizofrenia de transitar por un espacio indefinido entre mundos colindantes:
El mundo del ruido y el mundo del silencio,
El mundo de la información y el mundo de la desinformación,
El mundo de la opinión precocinada y el mundo de los libre pensadores,
El mundo de la somnolencia y el mundo postmatrix,
El mundo de la tecnocracia y el mundo de la democracia real,
El mundo de la abundancia y el mundo de la carencia,
El mundo de la desigualdad y el mundo de la justicia social,
El mundo del trabajo y el mundo del parado,
El mundo global y el mundo local,
El mundo del miedo y el mundo del coraje,
El mundo de las cadenas y el mundo de la libertad,
El mundo de las luces de neón y el mundo de las estrellas,
El mundo del abrazo y el mundo de la soledad,
El mundo de los demonios y el mundo de los ángeles,
El mundo del aparentar y el mundo de la esencia,
El mundo del hacer y el mundo del ser,
El mundo de la pasividad y el mundo de la acción,
El mundo de las sombras y el mundo de las luces,
El mundo de los éxitos y el mundo de los fracasos,
El mundo de la esperanza y el mundo de los desesperanzados
El mundo de los vivos y el mundo de los muertos,
El mundo de la bestia y el mundo de la bella,
El mundo del fuego y el mundo de las cenizas,
El mundo de la razón y el mundo de la locura,
El mundo de los amantes y el mundo del desamor,
El mundo de la salud y el mundo de la enfermedad,
El mundo de la batalla y el mundo de la paz,
El mundo de los trenes y el mundo de las vías muertas,
El mundo de la buena estrella y el mundo de los estrellados,
El mundo de las sonrisas y el mundo de las lágrimas,
El mundo  de las leyes y el mundo de quienes las reescriben,
El mundo de afuera y el mundo de adentro,
El mundo de la mente y el mundo del corazón,
El mundo del instinto y el mundo de la sumisión,
El mundo pasado y el mundo presente,
El mundo de lo que es y el mundo de lo que pudo ser…

Constantemente vivimos inter mundos, ergo solo encontraremos la paz personal anhelada en establecernos en uno de los dos mundos, ya sea como monjes que aceptan su destino, ya sea como peregrinos que hacen una pausa en su viaje, ya sea como guerreros que se recuperan para una futura batalla. Sabedores que hay quienes solo son monjes, peregrinos o guerreros, mientras que los hay quienes somos monjes y peregrinos y guerreros a la vez y por nacimiento.

Sea cual fuere la familia de sino a la que pertenezcamos, cuando nos encontramos inter mundos, solo queda agarrarse al fluir del momento presente y esperar a que el eterno movimiento pendular de los mundos nos conduzca, aunque sea por simple decantación gravitatoria, hacia alguno de los mundos colindantes para continuar reinventando nuestras vidas. Pues hasta el ave fénix necesita, inter mundos, su tiempo para renacer.