jueves, 7 de marzo de 2013

La vida solo te enseña a través de lo que vives


La vida nos enseña a través de unas asignaturas personalizadas cuya aula de experimentación y de examen es nuestra propia vida. Por eso nos sucede lo que justamente estamos viviendo, porque estamos aprendiendo.

-¿Aprendiendo el qué, a saber vivir sin dinero?, -podemos preguntarnos manifiestamente enfadados en estos tiempos de crisis.  

La respuesta exacta es aprender a ser sabios. Una asignatura que no se aprende con la cantidad de dinero o de carreras que podamos acumular, sino por la calidad de las experiencias transformadoras que vivimos, por lo que la vida nos diseña un plan de estudios único, personalizado e intransferible para poder aprender. La buena noticia es que, con independencia por lo que estés pasando, tienes que tener claro tres aspectos fundamentales del proceso de aprendizaje hacia la sabiduría personal:

1.-La vida es una experiencia de aprendizaje continuo hacia el camino de la sabiduría personal.
2.-La vida solo nos enseña en cada momento aquello que sabe que podemos aprender y superar.
Y 3.-En Ti ya hay sabiduría, así que sólo falta el Sabio en Ti.

Ahora que ya sabemos que estamos inmersos en el aprendizaje de una materia tan elevada como es la sabiduría personal, debemos entender que el hecho de no aceptar la situación por la que estamos atravesando es, precisamente, resistencia a aprender. Una resistencia que puede venir motivada o bien por el miedo a perder una vieja identidad (que a lo mejor ya ni existe en nuestras vidas, por lo que no es más que apego a un pasado que fue), o bien porque optamos por retroalimentarnos en un victicismo sin voluntad real de querer avanzar.

No obstante, con independencia de la naturaleza de tu resistencia a aprender, ¿te vas a perder la oportunidad de ser más sabio? Reflexiona por un momento y piensa que verdaderamente eres un privilegiad@, ya que muchos son los llamados pero pocos los elegidos para iniciarse en el camino de la sabiduría. Y si no, mira a tu alrededor, a aquellos descartados los reconocerás porque están dormidos en unas vidas anestesiadas consumiendo su tiempo existencial sin experimentar vivencias transformadoras. Los ves, ¿verdad? Así que, a partir de ahora déjate de lamentar y acepta tu rol de iniciad@, ya que solo con la aceptación de tu situación presente podrás relacionar con sentido lúcido aquellos elementos de tu vida hasta el momento ocultos o inconexos que te ayudarán a aprender; consciente que conocimiento sin experiencia real solo es inteligencia, algo profundamente humano, pero conocimiento con experiencia real es sabiduría, una cualidad de índole divino.

Pero además, debemos ser conscientes que el proceso del aprendizaje no es inocuo y que conlleva implícito las crisis curativas propias de todo crecimiento, es decir: que no hay experiencia real sin la participación activa de tu ser emocional, ya que este es el único que tiene la llave para transformarte interiormente con la misma fuerza trasmutadora que convierte al gusano en mariposa tras su paso por la crisálida.

Bueno, todo esto está muy bien –podemos decirnos-, pero ¿cómo se sabe si uno@ está aprendiendo la asignatura de la sabiduría personal?. No te preocupes, se sabe, al igual que sabes cuando es de día y cuando de noche. No obstante, aquí tienes algunos indicios autoconstatables:

Eres un poco más sabio cuando sabes que los obstáculos en la vida no son tus enemigos, sino tu reacción emocional a los mismos.

Eres un poco más sabio cuando sabes que solo tus emociones te liberan o encadenan ante una situación difícil de la vida, y en consecuencias trabajas conscientemente tus reacciones emocionales para que tan solo sean liberadoras.

Eres un poco más sabio cuando te percatas que tus pensamientos son energías enviadas a un Universo en el que lo semejante se atrae, y que por tanto tus palabras son decretos poderosos.

Eres un poco más sabio cuando sabes que corazón y mente, y no a la inversa, deben alinearse para montar la llave que abre la puerta del Universo para crear realidades alternativas en tu mundo.

Eres un poco más sabio cuando te percatas que para crear hay que soñar, y que el éxito solo es merecedor de los que persisten en alcanzar su sueño.

Eres un poco más sabio cuando no gastas las energías en enfrentarte constantemente contra el mundo, sino que las aprovechas para fluir con él.

Eres un poco más sabio cuando sabes que la vida es una escuela de sabiduría personal, y que los fracasos son experiencias de aprendizaje que generan transformaciones de naturaleza alquímica.

Eres un poco más sabio cuando te percatas que debes vivir con la serenidad de espíritu del que sabe que todo se transforma, y en consecuencia aprendes a fluir con los cambios.

Eres un poco más sabio cuando entiendes que nadie puede vivir la vida por ti, así como entiendes que tú tampoco puedes vivir la vida por otros.

Eres un poco más sabio cuando te haces responsable de tu propia vida, y dejas de vivir como una víctima.

Eres un poco más sabio cuando decides vivir desde tu Autoridad Interna, para dejar de vivir cediendo tu poder a los demás.

Eres un poco más sabio cuando sabes que ser consciente es vivir en presencia contigo mism@, y que sólo entonces tienes libre albedrío.

Eres un poco más sabio cuando has cambiado al maestro de la Mente, que es el yo culturalizado de los otros, por el maestro del Corazón, que es tu yo verdadero conectado con la esencia del cosmos.

Eres un poco más sabio cuando te percatas que la felicidad es un estado de conciencia y una actitud ante la vida que se debe de trabajar día a día.

Eres un poco más sabio cuando sabes que tu hoy es el resultado de tu ayer, y que tu futuro comienza justamente ahora.

Eres un poco más sabio cuando vives anclado en la intensidad del aquí y del ahora, y no en la angustia de un tiempo pasado o en el estrés de un futuro inexistente.

Eres un poco más sabio cuando entiendes que tú y todos somos aprendices en esta gran escuela que es la vida, lo que te capacita para perdonarte y, por extensión, poder perdonar a los demás.

Eres un poco más sabio cuando te permites ser generoso contigo mism@, así como con tu prójimo.

Eres un poco más sabio cuando respetas las decisiones de los otros, aunque no estés conforme, porque entiendes que cada uno debe de recorrer su propio camino de aprendizaje personal.

Eres un poco más sabio cuando te permites ver más allá de lo superfluo y de la intensidad de un momento, en un Universo insondable y en eterna transformación.

Eres un poco más sabio cuando entiendes que eres uno con la diversidad del mundo, y único en la diversidad de la unidad.

Eres un poco más sabio cuando cada día vives un poco más en armonía contigo mism@ y, por extensión, con el resto del mundo.

Eres un poco más sabio cuando comprendes que tu mundo exterior es un reflejo de tu mundo interior, y en consecuencia velas por tu mundo interior para mejorar tu mundo exterior.

Así como eres un poco más sabio, amig@ mí@, cuando aprendes a amar cada día un poco más, y te enfrentas a los acontecimientos de la vida como verdaderas oportunidades para tu aprendizaje personal. Ya que en Ti ya hay sabiduría y magia, y como ya sabes solo falta el Sabio y el Mago en Ti!