miércoles, 30 de enero de 2013

Sácale brillo a una idea e inventa tu trabajo

¿Qué hacemos si no hay trabajo?, pues inventarlo.

No le des más vueltas, este es el paradigma del que tenemos que partir. Cualquier otro, a estas alturas de la película, es prácticamente utópico, así que deja de lamentarte porque no encuentras un puesto de trabajo.

-Pero, ¿cómo inventamos el trabajo?, -podemos preguntarnos.

Pues cómo se inventa todo, partiendo de una idea.

-¿Y si no tengo ninguna idea?, -podemos volver a preguntar.

La respuesta es bien sencilla: ¡Todos tenemos siempre una idea!, porque somos seres creadores por naturaleza. Otra cosa es que estemos oxidados por una vida hasta la fecha excesivamente cómoda que nos inducía, por falta de necesidad, a una especie de coma creativo. Pero no tengas la menor duda, todos tenemos ideas. Es cuestión de volver a ponerse en forma.

-¿Y si no me sale ninguna?

No te agobies, ya te emergerá. La desoxidación tiene su tiempo, y cada persona tiene su propio reloj.

-No sé, no sé, creó que necesitaría otro cerebro…

No hay problema, cada año renovamos todas y cada una de las células de nuestro cuerpo. Aunque no tienes que esperar un año, porque físicamente nunca pensamos dos veces con el mismo cerebro. Así que no busques más excusas.

-Bueno, ¿pero tienes alguna receta para forzar a salir una idea, please?

Tú mism@ te has contestado. No hay mejor receta para ayudar a tener ideas que salir a explorar el mundo exterior y, sobre todo, a que te de mucho el sol.

-¿Qué salga a explorar el qué?

El mundo. Ni más ni menos. Cuanto más salgas a ver cosas nuevas más allá de tu ambiente conocido, más ímputs novedosos recibirás que abrirán tu mente como una parabólica que te permitirá ampliar tus canales de visión. Y cuántas más referencias de realidades posibles tengas, más fácil te será imaginar de nuevas. Las ideas surgen como resultado de una sana alimentación en ricas experiencias, no lo dudes. Si algo les encanta a las neuronas es jugar a crear nuevas conexiones entre ellas.

-¿Y lo de tomar el sol?

Porque tu alimentación sana debes complementarla, como tratamiento de desoxidación creativa, con un ambiente multivitamínico positivo. Ya que tan importante es con qué alimentas tu mente, como en qué ambiente desarrollas tus emociones. Puesto que en un proceso de reinvención personal, como es el de inventarse un trabajo propio, el proceso de emprendedoría es un proceso altamente emocional. Y nada mejor como impregnarse de los rayos de sol, que son inyecciones de pura vida, para positivizar nuestra actitud creativa.

-¿Y si aún así no tengo ninguna idea?

Pues continúa tomando tus dosis de sol. Porque seguramente estás autosaboteándote el tratamiento, en un estado de baja autoestima, repitiéndote inconscientemente el mantra del “yo no puedo tener ninguna idea”. Pero no te preocupes, sigue con la prescripción sanadora de las salidas expeditivas y los baños de sol y ya verás que el bloqueo emocional acabará por disiparse para dejar emerger buenas ideas.

-¿Cómo sabré que es una buena idea?

Todas las ideas son buenas si te sirven a ti, ya que hay tantos modelos de éxito como personas respiran. Así que no busques seguir la idea de éxito de los demás, sino la tuya propia. Sabrás que es buena porque no solo pensarás que lo es, sino que también lo sentirás, y ello te dará la motivación suficiente para llevarla a acabo. Y una vez que tengas tu idea de trabajo no tienes más que sacarle brillo hasta materializarla.

-¿Sacarle brillo?

Sí, sí, como lo oyes. Para hacer realidad tu idea debes sacarle brillo con los cuatro movimientos mágicos: acción, flexibilidad, persistencia y diversión. El movimiento de la acción materializa la idea en el mundo de las formas. El movimiento de la flexibilidad permite adecuarla a su nuevo mundo. El movimiento de la persistencia otorga a la idea el tiempo de gestación necesario para que se haga realidad (muy importante en una sociedad express). Y el movimiento de la diversión produce la energía necesaria para llevar a cabo todo el proceso.

Amig@, ahora que ya conoces los movimientos mágicos, crea tu idea, sácale brillo e inventa tu nuevo trabajo para generar una nueva vida. Porque nuestro es el derecho de reinventarnos -un poco más sabios que ayer-, como se reinventa el sol cada día.
Feliz renacer!