martes, 8 de enero de 2013

El secreto de Todo está en respirar


Inspiro como la ola brava que se recoge mar adentro para concentrar fuerzas,
y expiro como la espuma que muere rendida en la arena de la orilla de la playa.

Inspiro como los pétalos de la flor que hambrientos de luz se abren al sol,
y expiro como el capullo que se cierra en su efímera existencia. 

Inspiro como la semilla que ansiosa se estira con fuerza para convertirse en árbol,
y expiro como el fruto que se deja caer de lo alto para inseminar la tierra.

Inspiro como la paciente nube que recolecta gotas de vaporosa agua para vestirse,
y expiro como la decidida lluvia que se sacrifica para dejar el cielo libre.

Inspiro como la luz que divertida pinta el mundo de infinitos colores,
y expiro como la cometa que se pierde por el blanco horizonte.    

Inspiro como la sudorosa piel que besa, ama y desea incondicionalmente,
y expiro como el amante que se entrega hasta el último gemido de aire.

Inspiro como un sentido abrazo que se abre al cálido afecto de un reencuentro,
y expiro como una resignada caricia de impredecible despedida.

Inspiro como el día que dulcemente amanece,
y expiro como la noche que silenciosamente adormece.

Inspiro como un hola de un año más,
y expiro como un adiós de un año menos.

Inspiro con la irrefrenable fuerza indomable de la vida,
y expiro con el certero poder inquebrantable de la muerte.    

Inspiro, expiro, respiro y soy.

Soy porque respiro,
no porque haga esto o aquello,
sino porque inspiro y expiro,
y en este respirar Soy Todo lo que tengo que Ser.

Amig@, si quieres Ser Tú mism@,
no te olvides de atender tu respirar,
porque en la respiración hallarás el secreto de Todo.