sábado, 3 de noviembre de 2012

Tranquil@, vive como quieras, ya que tras tu muerte serás olvidad@

Nos creemos tan importantes que pensamos que el mundo no puede existir sin nosotros. Nos creemos tan especiales que pensamos que los problemas cotidianos de nuestra vida son la Vida. Nos creemos tan imprescindibles que pensamos que somos el centro de todo lo creado… Siento decírtelo, pero nada más lejos de la realidad, así que como buen homínido baja de la parra, expande tu campo de visión y mira.

Mira como el hombre sólo ha nacido hace hora y media en el último día del año, si equivalemos todo un año al tiempo de existencia del Universo tal y como lo conocemos. Y mira como la escritura tan sólo la hemos creado hace 9 segundos antes de que haya finalizado ese último día del año cósmico.

Mira como el hombre sólo lleva viviendo en el planeta el equivalente al 0,08% del total de años que vivieron los dinosaurios sobre la Tierra. Así que mira e imagínate que un día no muy lejano –para la historia vital de nuestro planeta-, los restos de nuestra especia serán fruto de estudios arqueológicos por parte de otros seres al igual que nosotros hacemos ahora con los restos arqueológicos de los dinosaurios.

Mira como, antes que tú, sobre la Tierra han vivido más de 100 mil millones de personas, y que ahora mismo eres una más entre casi 7 mil millones de seres humanos que habitamos actualmente el planeta. Y cada uno de nosotros pensamos que nuestros problemas son los más importantes, y que nuestra visión del mundo es la única y certera.

Mira como se recuerda, dentro de tu entorno más inmediato, la vida de tus familiares que fallecieron hace 50 años. Mira qué recuerdos permanecen, si es que aún queda alguno. Así que sé realista, deja de dramatizar tu vida y la de los que te rodean, relájate, respira, y vive como quieras, porque tras tu muerte tu existencia se diluirá como una minúscula gota de agua en el horizonte del inmenso océano.

Ahora que ya sabes que poco importa lo que piensen los demás de ti, porque su pensamiento es infinitamente volátil en la curva del espacio-tiempo de la vida sobre el planeta, no dejes de que otros vivan la vida por ti. Coge las riendas y disfruta de tu efímera existencia, porque en esta vida te has encarnado para poder vivir!.

Así pues,
si te has caído, levántate;
si te has perdido, encuéntrate;
si te has equivocado, corrígete;
si te sientes caducado, reinvéntate;
si has dramatizado, desdramatízate;
si se han roto tus sueños, reconstrúyelos;
si se ha borrado tu sonrisa, redibújatela;
si se ha parado tu corazón, reanímalo;
si has dejado de respirar, inhala;
si te has dormido, por Dios, despiértate!.


Porque que tú nunca fracasas, sólo te transformas en el cambio constante del flujo natural de la vida que, con sus experiencias, te enseña un poco más cada día a saber vivir en el tiempo récord de tu breve existencia.

Tuya es la decisión de aprovechar tu vida.
Tuya es la obligación de vivirla.
Tuyo es el poder, por derecho universal, a ser feliz.


Así que recuerda: estáte tranquil@ y vive como quieras, ya que tras tu muerte serás olvida@.