sábado, 3 de noviembre de 2012

¿En qué realidad eliges vivir?

Aunque no te hayas percatado, tú vives en dos realidades, o si lo prefieres en dos dimensiones paralelas al mismo tiempo. Sí, sí, así como lo oyes.

Una realidad o dimensión es aquella que vives dentro del tiempo, de esa unidad de medida que sólo tiene pasado y futuro, y que, por tanto, sólo vive constantemente en el ayer (añoranzas) o en el mañana (proyecciones). Es la realidad que concibes, percibes y vives desde la mente. Pero no te hagas ilusiones,  no desde tu mente, sino de la mente de los demás que está en ti. Ya que la mente de los otros, de la colectividad en la que estás inmerso, es la que ha configurado desde que naciste y con referencias socio-espaciales y temporales esa mente tuya que crees que es única e intransferible. Por lo que esta realidad o dimensión paralela que vives es humana, profundamente humana, y por tanto limitada.

Mientras que la otra realidad o dimensión paralela es aquella que vives fuera del tiempo. Es decir, que no se manifiesta más allá de la intensidad del momento al que llamamos presente. Una experiencia vital que, por ser intemporal, es eterna. Esta es la realidad que concibes, percibes y vives desde el corazón y te conecta con la propia conciencia de la vida. Por lo que esta realidad o dimensión paralela que vives es divina, y por tanto infinita.

Para conectarte con la realidad que vives dentro del tiempo, tu canal de entrada es la mente. Esta es una dimensión paralela codificada y tus actos no son libres, sino que responden a un efecto autómata impuesto por la propia naturaleza con que está construida la realidad temporal, ya que tu mente es el Yo de los otros.

Mientras que para conectarte con la realidad que vives fuera del tiempo, tu canal de entrada es el corazón. Esta es una dimensión paralela descodificada y tus actos son libres, por lo que es aquí y sólo aquí donde puedes experimentar el libre albedrío, ya que tu corazón es tu Yo verdadero.

En la realidad temporal un@ no es responsable de sus actos, ya que no es dueño de su realidad. Al contrario de lo que sucede en la realidad intemporal, donde un@ es responsable de sus actos al ser dueño de su propia realidad.

En la realidad temporal un@ no puede crear realidades alternativas y posibles, frente a la realidad intemporal donde un@ tiene la capacidad de crear cualquier tipo de realidad.

Pero aún te diré más, amig@. Tienes la plena capacidad para poder jugar a saltar entre esas realidades o dimensiones paralelas,  pero si decides vivir desde la realidad fuera del tiempo, la que te conecta a través del corazón y que es la que aportará a tu vida el sentimiento de paz interior, un espíritu alegre de libertad, un estado de conciencia de felicidad, un sentirte con la autoridad y seguridad interior consolidada,  y una fe inquebrantable en la vida, debes desaprender de cómo se vive en la realidad dentro del tiempo para poder aprender a vivir en la realidad fuera del tiempo.

Pero no te voy a engañar, amig@, por lo que ten por seguro que ese desaprender para poder aprender te abocará a un estado de incertidumbre, inquietud e incluso vértigo y miedo al vacío, porque realmente te estarás vaciando de las referencias rígidas con las que hasta el momento creías que funcionaba la vida, para poder dar entrada a otras maneras más creativas de construir tu propia realidad que son ilimitadas y donde tú eres el/la autor/a. Sí, como puedes intuir, ese desaprender es como un proceso de desintoxicación, pero no existen caminos alternativos ni vuelta atrás. Ya que en la dimensión paralela fuera del tiempo el único lenguaje existente es el del corazón, el lenguaje de tu propia alma, y cuando tu alma coge las riendas de tu existencia ya no vale todo, ni aunque ese todo te ofrezca seguridad o sea conocido.

En este proceso de volver a aprender, esta vez ya no desde la mente sino desde el corazón, reforzarás tu autoridad interna e irá creciendo tu fe por la vida y, lo más importante, serás plenamente capaz de crear tus propios paisajes y sueños de mil colores libre de cualquier determinismo impuesto. Porque tú ya eres dueñ@ de tu vida. Porque tú tienes el poder de crear tu propia realidad! Y, porque sabes, que ya es hora de no ceder el poder a otros ya que nadie va a vivir tu vida por ti.

Binevenid@, amig@, a la realidad paralela de la conciencia, donde tú, como ser eterno y divino, creas tu propia vida! 

Y tú, ¿en qué realidad eliges vivir?