sábado, 3 de noviembre de 2012

A nosotros, que sufrimos la crisis

Me digo a nosotros, que vivimos y sufrimos la crisis,
que no hay crisis material sino crisis de humanidad,
que no hay crisis financiera sino crisis de justicia social,
que no hay crisis política sino crisis de integridad,
que no hay crisis de bienestar sino crisis de conciencia social,
que no hay crisis profesional sino crisis de soñadores,
que no hay crisis de emprendedores sino crisis de valientes,
que no hay crisis de futuros sino crisis de nuevos horizontes,
que no hay crisis de salidas sino crisis de ideas alternativas,
que no hay crisis de mercados sino crisis de paisajes,
que no hay crisis de líderes sino crisis de transgresores,
que no hay crisis de poder sino crisis de imaginación al poder,
que no hay crisis de leyes sino crisis de libertades,
que no hay crisis de información sino crisis de informadores,
que no hay crisis de riqueza sino crisis de vergüenza,
que no hay crisis de seguridad sino crisis de aventura,
que no hay crisis de amantes sino crisis de amores,
que no hay crisis de tiempo sino crisis de intensidades,
que no hay crisis de esperanza sino crisis de corazones,
que no hay crisis de empujar sino crisis de fluir,
que no hay crisis de titulitis sino crisis de revolucionarios,
que no hay crisis emocional sino crisis de abrazos,
que no hay crisis de llantos sino crisis de arcoiris,
que no hay crisis…,
más allá de las que compra nuestra mente.


Me digo a nosotros, que vivimos y sufrimos la crisis,
que hoy comienza nuestra nueva vida, porque la amargura de la crisis,
al igual que la dulzura de la alegría, los besos espontáneos, el aire fresco del desapego,
la calidez de las sonrisas, el sabor de las canciones, las fragancias de los colores, la intensidad de la presencia, el aire de la libertad, la pasión del amor, el gozo de la felicidad, el privilegio de soñar y nuestra capacidad de volar,
son un estado de conciencia que yo, tú y él podemos crear.


Me digo a nosotros, que vivimos y sufrimos la crisis,
que a partir de hoy nos declaramos rebeldes de pensamientos colectivos negativos,
para reclamar, por derecho natural y universal, un nuevo mundo donde los sueños se hacen realidad.