miércoles, 12 de octubre de 2011

Si te sientes frágil en tu seguridad, levántate y alza el vuelo

Si te crees segur@, en tu cómoda caja de cartón, estás equivocad@.

Si te crees tranquil@, por comprar tiempo envasado, te han estafado.

Si te crees infalible, por gozar de éxito en la vida social, te has confundido de espejo.

Si te crees protegid@, porque lo tienes todo bajo control, no te has leído las cláusulas de la vida.

Si te crees resguardad@, entre los muros de tu realidad, estás hipnotizad@ por un espejismo.

Si te crees inexpugnable, en tu coraza de hojalata, desconoces el golpe magistral y contundente de la humildad.    

Si te crees sólid@, frente a vientos y mareas, desvaloras la fuerza de la constancia de una gota.

Si te crees inatacable, porque te percibes alto e inalcanzable, olvidaste que tu línea de flotación está más abajo.

Si te crees inamovible, sobre tu baldosa decorada de hormigón, eres un ilus@ en un mundo impermanente donde todo cambia y se transforma a cada momento.

Si te crees segur@, tranquil@, infalible, protegid@, resguardad@, inexpugnable, sólid@, inatacable e inamovible en tu mundo exterior, es que aún no te has dado cuenta que no eres un ser libre, y lo más triste, no puedes volar.

Para volar hay que sentir las ráfagas del viento interno de la libertad.

Para poder volar hay que reencontrarse con uno mism@, rompiendo las cadenas que te atan a tu ilusoria realidad.

Para poder volar hay que despojarse del miedo, que no es tuyo sino de los otros, que no te permite levantar el vuelo.

Para poder volar hay que desapegarse de paisajes, roles y posiciones sociales, pues es la única manera de alcanzar los horizontes.

Para poder volar hay que dejarse fluir por las transformaciones continuas del presente, pues en el fluir está la vida y en ella la magia donde los sueños se crean.

Para poder volar hay que seguir el sendero del corazón, pues las alas sólo se despliegan por la fuerza instintiva de tu sentir.

Amig@, si ya no te sientes segur@, tranquil@, infalible, protegid@, resguardad@, inexpugnable, sólid@, inatacable e inamovible en tu mundo exterior, y comienzas a sentir que cambian tus gustos, percepciones, preferencias y prioridades de prácticamente todo aquello que hasta el momento te rodea, permíteme felicitarte porque tienes la gran oportunidad de aprender a volar.

Y lo que es más importante, no sólo tienes la plena capacidad, como ser humano que eres, de convertirte en un Ser Alado, sino que vas al encuentro maravilloso de reencontrate contigo mism@ y, desde la libertad interior, alcanzar el verdadero propósito de tu vida que ya intuyes en sueños. 

Tuya es la felicidad, tuya es la libertad, tuyos son tus sueños. Amig@, levántate, y alza el vuelo.