jueves, 1 de septiembre de 2011

Si tienes miedo, es que no eres Tú!

El miedo es un implante que te introducen de pequeño, y que se activa haciéndote repetir mil veces: No puedo, No valgo, No me lo merezco.

El miedo es un anticuerpo cultural de laboratorio que controla todos tus movimientos, y lo más peligroso: todos tus pensamientos e incluso tus sentimientos.

El miedo es un coagulante artificial de supermercado barato que paraliza tu corazón cuando deseas un cambio.

El miedo es una estrategia de hombres malvados para que cedas siempre, siempre, tu poder a los otros.

El miedo es una substancia cancerígena que ataca ferozmente aquello que más quieres: tu autoestima.

El miedo es un ilusionista triste que te hace creer que el mundo, y con él el universo, es caduco, pobre y limitado.

El miedo es un juego de espejos que te entretiene y despista para que no puedas reencontrate contigo mism@, porque sabe que es en ti donde se haya tu verdadero poder.

El miedo es un espíritu malicioso que se crece creyéndose importante en ese juego de manos que se ha inventado y que hacer llamar fracaso.

El miedo es un gran mentiroso, un embaucador profesional que te engaña una y otra vez para no quedarse sólo.

El miedo es la cadena de tu falso Yo para tenerte atado y bien atado, al que le encanta ir de compras por el centro comercial de los miedos.

Y además, entre tú y yo, el miedo tiene no miedo, sino pánico, a que le mires directamente a los ojos para que no descubras que está vacío por dentro. Porque el miedo no tiene personalidad alguna, sólo es un juego de sombras huidizo que se proyecta sobre tu mente para sentirse real.

El miedo, en definitiva, es una vacuna que te pusieron hace muuuuuuuuuchos años al despertar de tu primer sueño y que lleva un antivirus que inhibe tu ser para no dejarte crecer tus alas… Porque, por si no lo sabías, Tú, simplemente por ser humano, tienes la capacidad de desarrollar unas preciosas alas. ¿O qué te pensabas que era ese pequeño dolor que a veces sientes en la espalda?

Pero la buena noticia, aquello que todos ocultan, el secreto mejor guardado por los seres sin alas, es que el implante del miedo se desactiva haciéndote repetir varias veces: Yo puedo, Yo valgo, Yo me lo merezco.

Y es entonces que brotan con fuerza esas magníficas alas de tu espalda.

Y es entonces que tu pecho se abre desgarrado para respirar con fuerza el aire del horizonte.

Y es entonces que tu plumaje sólo te pide viento, vuelo, libertad y el sol de mil paisajes.

Y es entonces que ya no tienes miedo a la vida, porque tú eres esa vida mágica, radiante y rica que se te ha metido dentro, bien dentro, hasta lo inimaginable.

Y es entonces que ya no tienes miedo, porque al desplegar tus alas te has reencontrado, y ya te sientes libre de ser tú mism@: ya sientes como fuego el poder luminoso que llevas dentro.  

Y es entonces que como Ser Alado ya no ves al miedo como miedo, sino como unas pobres sombras arrogantes que se visten con grandes ropajes para parecer importantes en el país sin Sol. (…porque el Sol las seca hasta convertirlas en polvo)

Y es entonces que te dejas fluir por los vientos de los cuatro puntos cardinales, volando alto, bien alto, con las plumas bien extendidas recortadas en el cielo azul, aspirando vida y al enriquecedor encuentro espontáneo de otros Seres Alados como tú!.