lunes, 29 de agosto de 2011

Nunca fracasas, sólo te transformas

¿A caso la semilla fracasa como semilla cuando deja de serlo para transformarse en árbol?

(Sólo el sistema de referencias de un mundo sólo de semillas te señalarán como fracasado)

¿A caso el árbol fracasa como árbol cuando deja de serlo para transformarse en un mueble?

(Sólo el sistema de referencias de un mundo sólo de árboles te señalarán como fracasado)

¿A caso el mueble fracasa como mueble cuando deja de serlo para transformarse en leña?

(Sólo el sistema de referencias de un mundo sólo de muebles te señalarán como fracasado)

¿A caso la leña fracasa como leña cuando deja de serlo para transformarse en fuego?

(Sólo el sistema de referencias de un mundo sólo de leña te señalarán como fracasado)

¿A caso el fuego fracasa como fuego cuando deja de serlo para transformarse en energía?... En esa misma energía que mueve y transforma el mundo.

¿A caso sabía la semilla que un día cambiaría el mundo, al dejar de ser semilla para ser energía?

Acepta los cambios duros de tu vida, no como fracasos, sino como transformaciones hacia otra naturaleza más sublime de ti mismo que incluso tú desconocías. Acéptalos con altura de miras y desde una amplitud de conciencia, porque lo que tú (o los demás) llamas/(n) fracasos en tu vida no son más que renacimientos de tu propia existencia.

Y mientras tanto, vive y goza en plenitud el presente, porque es la única realidad temporal que realmente tienes, ya sea como semilla, árbol, mueble, leña, fuego o energía. Vívela intensamente, dejándote fluir por la vida con un intenso sentido de conciencia de la naturaleza que ahora te toca vivir. O, ¿a caso la semilla se transformaría en árbol si no viviera con intensidad su naturaleza de semilla?

Y cuando llegue la hora de la transformación, ese tiempo de transición entre tu antigua naturaleza y tu nueva naturaleza, el mismo y doloroso tránsito por el que pasa la oruga al romper su crisálida para renacer como mariposa, no permitas que el miedo al cambio (esa pauta de conducta temerosa, limitada y profundamente nociva que suele imponerte como implante de control tu educación, tu cultura y tu entorno) te congele para siempre en un estado eterno de semilla.

Amig@, tú nunca fracasas, sólo te transformas en un proceso de crecimiento personal continuo por alcanzar nuevas y mejores versiones renovadas de ti mismo.

Amig@, ¿cómo no vas a transformarte en un mundo cuya Ley de Vida es la transformación continua, donde nada es siempre igual y todo es impermanente?

Así pues, ves y vive fluyendo con los cambios de tu vida, con la libertad y la serenidad de espíritu de un sabio que sabe que todo siempre se transforma y que no existen los fracasos, sólo las experiencias.

Conocimiento sin experiencia real solo es inteligencia, algo profundamente humano. Pero conocimiento con experiencia real es sabiduría, algo esencialmente divino. Y quien no experimenta, no se equivoca; por lo que equivocarse forma parte de nuestro camino hacia la sabiduría y la transformación personal.