martes, 12 de julio de 2011

Nos han hecho creer… que no podemos soñar.

Nos han hecho creer que la economía es Dios incuestionable y rige desde el Reino de los Mercados nuestros destinos.

Nos han hecho creer que vivir y ser feliz es incompatible con ser libre.

Nos han hecho creer que sin los bancos no podemos tener dinero.

Nos han hecho creer que el que más tiene, más vale.

Nos han hecho creer que lo defectuoso es ser diferente.

Nos han hecho creer que los fracasos no forman parte del camino hacia la sabiduría, sino de la marginación social.

Nos han hecho creer que cambiar es malo, y que la inmovilidad –aunque marchite- es lo bueno.

Nos han hecho creer que el intercambio de habilidades y servicios es una utopía.

Nos han hecho creer que sólo existe una manera de amar, que es estar encadenado.

Nos han hecho creer que no somos naranjas completas, sino medias naranjas llenas de carencias.

Nos han hecho creer que no podemos crear mundos futuros y alternativos.

Nos han hecho creer que no podemos imaginar lo que no existe.

Nos han hecho creer que los políticos no son gestores públicos, sino engominadas columnas que sustentan el sistema.

Nos han hecho creer que los sueldos de sus señorías son justos y equilibrados, aunque no haya ni nivel profesional ni humano.

Nos han hecho creer que más vale un trabajo con mal ambiente y mal pagado, que no tener trabajo.

Nos han hecho creer que los bancos tienen pleno poder e inmunidad judicial y que nada podemos hacer ante tal divinidad el resto de humanos.  


Nos han hecho creer que para que nosotros tengamos, hay millones de otros que deben morir de hambre.

Nos han hecho creer que no hay otra manera de vivir.

Nos han hecho creer que no existen soles de mil colores, ni dulces e impulsivos abrazos express, ni besos con cientos de sabores.

Nos han hecho creer que uno no puede dejarse fluir, para conectarse con la magia del regalo de la vida: el Presente.

Nos han hecho creer que no existe el Hoy, sino el Ayer y el Mañana.

Nos han hecho creer que es de locos perseguir los sueños.

Nos han hecho creer…

Y tú, ¿eres de los que te lo crees?